
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet aseguró que el Estado invertirá más de 4 mil millones de dólares en Chuquicamata, la mina a tajo abierto más grande del mundo para convertirla en una mina subterránea, medida que permitirá que el yacimiento mejore su productividad y eficiencia, generando empleos y ayudando a la reactivación económica.
Esta importante obra de minería forma parte de los proyectos estructurales de la Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco), empresa estatal chilena dedicada a la explotación minera cuprífera, rubro en el que es la mayor compañía del planeta.
El Gobierno está “trabajando en el proyecto de convertir a Chuquicamata en una mina subterránea para aumentar su productividad, mejorando su eficiencia. Es un proyecto en que se van a invertir 4 mil 200 millones de dólares en lo que va a colaborar poderosamente también en la reactivación de la economía”, afirmó.
En este sentido la jefa de Estado explicó que el proyecto es sustentable y amigable con el medio ambiente, al tiempo que va a cuidar el agua y disminuirá la emisión de materiales contaminantes.
“Nuestro cobre es el reflejo del carácter de nuestro país, un mineral confiable, como nuestra gente, que se adapta a todo tipo de circunstancia, como los chilenos ante las adversidades”, acotó.
Por su parte la ministra de Minería, Aurora Williams, valoró las proyecciones que tiene esta iniciativa, asegurando que la obra representa un gran desafío desde el punto de vista tecnológico e ingenieril, ya que contempla la construcción de 181 kilómetros de túneles, para poder entrar en fase operativa en 2019.
“La minería pública ha enfrentado desafíos importantes y ahora hay que mirar hacia adelante, con la capitalización de Codelco realizada por nuestro gobierno y no me cabe duda que existe el mismo compromiso de los trabajadores, de los dirigentes sindicales y de su administración, para que Chuquicamata siga siendo productivo”, apuntó.









