
En este sentido, se reorganiza a la red nacional de apoyo a las víctimas de la violencia doméstica, con la integración de respuestas, como la atención de emergencia, y para reforzar los mecanismos de articulación de las diversas entidades que conforman la red.
Se crea un Equipo de análisis retrospectivo de homicidio en los casos de violencia doméstica, para fortalecer la prevención de la violencia doméstica y, en particular, sobre los asesinatos, que proponen nuevos procedimientos preventivos o metodologías.
La intervención de la policía criminal es ampliamente reforzada con procedimientos para la protección de las víctimas de la policía, con un plan de seguridad individualizado elaborado sobre la base del nivel de riesgo de reincidencia delincuente basada en la nueva evaluación de los riesgos de la violencia doméstica.
Las víctimas también tendrán acceso prioritario a las ofertas de empleo y asistencia prioritaria, en condiciones de privacidad, los centros de empleo y el Instituto de Empleo y Formación Profesional, además del acceso preferencial de las víctimas a programas de formación profesional.









