
El representante sindical dijo al diario El Observador que el tema de estos refugiados fue transferido al Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana (Sedhu), que representa al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), y es esta organización que se ocupa ahora y agregó que “les dimos un teléfono, que por momentos se usó fuertemente para hacer llamadas al exterior, y no solo a familias, y nosotros cubrimos el gasto”.
Varios trabajos que los ex reclusos no aceptaron
“Creíamos que el aporte que da el Sedhu, más un trabajo, les podría contribuir a la inserción en el Uruguay. Eso no fue posible a pesar de que colocamos arriba de la mesa una cantidad importante de propuestas de trabajo”, comentó Fernando Pereira.
Cinco de los seis ex reclusos también se han negado a firmar el acuerdo para recibir cada uno de ellos la suma de 600 dólares mensuales que les otorga el Sedhu y no han dado explicaciones.
El sindicato Pit-Cnt, de izquierdas, señaló que “En principio ninguna de las propuestas del Sedhu condicionaba la libertad de esas personas”.
Los tres refugiados anuncian que seguirán con la protesta hasta que alguien de la embajada los atienda.
Desde la representación diplomática de EEUU, comunican que no tienen inconveniente en recibirlos pero dentro de los horarios normales de atención.









