La resolución fue aprobada por 384 votos a favor, 75 en contra y 45 abstenciones. La formación española Podemos de Pablo Iglesias, por su estrecho acercamiento con el régimen chavista e Izquierda Unida, ERC, ICV o Compromis, no han querido respaldar un documento consensuado.
El Parlamento Europeo hace un llamamiento a las autoridades para que liberen de inmediato a Antonio Ledezma, Leopoldo López, Daniel Ceballos, y a todos los manifestantes pacíficos, estudiantes y líderes de la oposición que fueron detenidos de forma arbitraria por ejercer su derecho a la libertad de expresión y los derechos fundamentales. Todos los prisioneros políticos deben recibir atención médica y tener acceso inmediato, privado y regular a sus familiares y a sus abogados, añaden los eurodiputados.
El trabajo de los defensores de los derechos humanos y las ONG es una seguridad para todos
Según el texto parlamentario, el Gobierno debe además crear un espacio en el que los defensores de los derechos humanos y organizaciones no gubernamentales independientes puedan hacer su trabajo legítimo de promoción de los derechos humanos y la democracia y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, independientemente de sus opiniones políticas y afiliaciones. Apuntan además a la responsabilidad particular de Venezuela, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, para cumplir con el estado de derecho y el derecho internacional.
Es necesario un diálogo nacional moderado y legítimo
Los eurodiputados están preocupados porque las nuevas protestas puedan derivar en más violencia, que polarizaría aún más los acontecimientos políticos ya sensibles en Venezuela. Por este motivo hacen un llamamiento a todos los partidos y sectores de la sociedad para mantener la calma.
También señalan que la oposición ha sufrido detenciones arbitrarias y ataques en año electoral, lo que podría poner en duda la legitimidad del proceso electoral. Piden a las autoridades que utilicen el período previo a las elecciones para establecer un verdadero diálogo nacional, con la participación significativa de todas las fuerzas políticas democráticas.
Las organizaciones locales e internacionales destacan que un año después de que se produjeran las manifestaciones pacíficas en Venezuela, más de 1.700 manifestantes están a la espera de juicio, más de 69 permanecen encarcelados, y al menos 40 han muerto en las protestas. Sus asesinatos siguen sin tener respuesta.