
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha señalado que se dota así a la BNE “de instrumentos para hacer más ágil su gestión y para reforzar su liderazgo como primera institución bibliotecaria del Estado y como centro de referencia internacional de acceso a la información y al conocimiento en español”.
Sáenz de Santamaría ha remarcado que el texto devuelve a la BNE el estatus de Dirección General, al tiempo que se mantiene su carácter de organismo autónomo adscrito al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Además, el Real Patronato de la BNE, hasta ahora con funciones consultivas, se convierte en un órgano rector colegiado, y se prevé la creación de un Comité Científico para asesorar en programas y proyectos de investigación nacionales e internacionales.
La BNE se encontraba entre las 32 Direcciones Generales que serían suprimidas en 2010 por el gobierno de Rodríguez Zapatero para economizar fondos públicos; medida que fue duramente cuestionada desde varios ámbitos de la cultura nacional e internacional









