
El Vicepresidente del Estado de Bolivia, Álvaro García Linera aseguró que la demanda interpuesta por el país altiplánico en contra de Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para obtener una salida soberana al océano Pacífico por territorio chileno, no es contradictoria con el diálogo abierto con la nación austral.
En este sentido el representante de gobierno acotó que independiente de un eventual escenario de diálogo con las nuevas autoridades de gobierno chilenas, encabezadas por la presidenta Michelle Bachelet, la demanda no será retirada.
“La demanda no es contradictoria al diálogo, no es a contracorriente del diálogo, pero no la vamos a retirar, está muy bien construida y confiamos que vamos a tener éxito” afirmó García Linera.
Ante esto García Linera aseguró que las autoridades bolivianas tienen la voluntad política para establecer un diálogo abierto en esta materia, y de esta forma analizar una vía de solución a este conflicto que se arrastra desde finales del siglo XIX.
Por otra parte el Vicepresidente informó que el Gobierno y las instituciones encargadas de la demanda marítima están trabajando en la corrección final de detalles, además de la traducción del documento al inglés para presentarlo el próximo 17 de abril a la Corte Internacional de La Haya.
En marzo de 2011, el Presidente Evo Morales anunció la decisión de Bolivia de demandar a Chile ante La Haya con la esperanza de que se restituya el que considera su espacio marítimo, tras sostener con Santiago un diálogo sin resultados, en el marco de una agenda de 13 puntos acordada en 2006.
El 24 de abril pasado, Bolivia demandó a Chile ante La Haya para que emita un fallo que obligue a Chile a negociar una salida soberana al mar. Bolivia espera que la Corte de Justicia de la Haya entregue una resolución al país altiplánico ante las aspiraciones de bolivianas de obtener una salida soberana al océano Pacífico por territorios que actualmente pertenecen a Chile y que fueron perdidos en una guerra del Pacífico en el siglo XIX, cuando Bolivia perdió 120.000 km2 y 400 km de costa, extensión territorial que reclama a Chile.









