
En el inicio de su discurso, el mandatario español puntualizó: “Vengo a hablar de lo que está pasando en Cataluña. Quiero comenzar diciendo que he aprendido a entender y a querer a Cataluña. No me lo ha tenido que explicar nadie, no lo he leído en ningún libro. No he necesitado campaña alguna de promoción”, destacó.
Más adelante Rajoy expresó su sentimiento por la región: “Vengo a dar mis razones, pero antes vengo a dar testimonio de mi afecto. Vengo a decir lo que nadie dice en este debate, que los españoles queremos a Cataluña. Que siempre la hemos sentido nuestra, que también amamos sus símbolos y su cultura, que nos alegramos con sus éxitos y que nos duelen y nos preocupan sus problemas. Y no estoy haciendo un ejercicio retórico. Lo que yo digo lo pueden acreditar miles de catalanes que viven y trabajan fuera de aquí”, apuntó.
Luego, sin nombrarlos, se dirigió a quienes buscan independizarse de España: Quiero dejar esto muy claro desde el primer momento porque no voy a admitir esa tentación de fractura que algunos airean de manera injustificada. No hay más fractura ni más enfrentamiento que aquel que están promoviendo quienes quieren justificar su propio proyecto”, dijo y agregó: “Pero no vengo a hablar de ellos, ni para ellos, vengo a hablar a todos los catalanes que de buena fe quieran escuchar, piensen o no como yo”, remarcó Rajoy.
“No habrá referéndum”
En la parte medular de su discurso, expresó: “He procurado ser prudente para no crear tensiones adicionales y continuaré siéndolo, pero eso no está reñido con dejar las cosas claras: mientras yo sea presidente del Gobierno, ni se celebrará ese referéndum que algunos pretenden, ni se fragmentará España.
¿Por qué?
Porque la ley no lo permite; así de simple”, subrayó el presidente del Gobierno español.
“Todo debe estar regido por una ley escrita”
Mariano Rajoy recordó que “España es un Estado de Derecho, y eso quiere decir que, en él, todo el mundo sabe a qué atenerse, porque todo debe estar regido por una ley escrita. Pues bien, nuestra ley escrita dice que convocar un referéndum en España es competencia exclusiva del Gobierno. Esto lo sé yo, lo sabéis todos y lo saben, mejor que nadie, quienes, pese a todo, se empecinan en la convocatoria.
Por tanto, la obligación del Gobierno es no permitir que se celebre ese referéndum, porque de lo contrario, además de abrir la puerta al desafuero, estaría violando la ley. La violaría quien lo celebrase, y la violaría el Gobierno si lo consintiera. No es una obstinación mía, como pretenden algunos. Al tomar posesión de mi cargo se me exigió jurar que cumpliría y haría cumplir la ley. Y lo voy a hacer”, aseguró.
Luego aclaró: “Voy a garantizar a todos los españoles en general y a los catalanes en particular que siguen estando protegidos, frente a cualquier arbitrariedad, por las garantías de un estado de Derecho, es decir, un Estado en el que la ley lo puede todo y la arbitrariedad no tiene sitio.
Yo no pido a ningún partido que renuncie a sus ideas. Le pido que respete las reglas de convivencia, que respete los derechos de los demás, que se atenga a las normas de esta nación en la que habita y en la que disfruta sus libertades”.
La democracia y el respeto a la ley
Rajoy en su alocución preguntó: «¿Cómo se puede prohibir, una votación, si votar es un derecho democrático y estamos en una democracia?»
Sin duda votar es un derecho democrático. Lo es, pero no en cualquier sitio ni a cualquier hora ni de cualquier manera, ni sobre cualquier asunto.
Votar es democrático, sí; la democracia no se entiende sin las urnas, sí; pero no bastan las urnas para que un acto sea democrático. ¿Qué es lo que falta? El respeto a la ley.
La esencia de la democracia es el respeto a la ley, o si lo preferís, el propósito de no reconocer otra autoridad por encima de los ciudadanos que la de la ley.
La esencia, de la democracia es que todo –incluidas las votaciones–, y todos –incluidos los parlamentos–, tienen que atenerse a las normas. Ser demócrata implica aceptar esa obediencia voluntaria a una ley que ha sido hecha entre todos, aprobada por todos y que a nadie se le ha impuesto a la fuerza”.
La Constitución y la votación parcial
Sobre estos dos temas, Rajoy dijo: “No es que la Constitución impida a determinados señores hacer lo que les apetezca. Nos lo impide a todos. A mí también.
¿Por qué la Constitución no permite la convocatoria de esta clase de referéndum ni aunque un Gobierno estuviera dispuesto a autorizarlo? ¿Qué dice esa Constitución?
Dice lo que es lógico que diga: que el futuro de España no se puede determinar en una comunidad autónoma mediante un referéndum particular. Si España permanece íntegra o se fragmenta, no puede decidirse en una votación parcial” subrayó.
Sobre el territorio español tienen derecho todos los españoles y no una autonomía
El jefe del Gobierno explicó que “Cuando se trata de España, de lo que se quiere hacer con ella —sea un cambio de sistema político, o una fragmentación de su territorio—, tienen derecho a opinar todos los afectados, es decir, todos los españoles, porque todos comparten el mismo patrimonio, a todos les afectan las consecuencias, y todos han votado la misma Constitución que así lo establece.
Los habitantes de cada comunidad autónoma tienen derecho a escoger quién gobierna su autonomía, pero no tienen ningún derecho a decidir qué hemos de hacer con España. Eso no se decide ni en Cádiz, ni en Barcelona, ni en Valladolid. Se decide en toda España”, remarcó.
“España es un bien indiviso”
Cada catalán, como cada valenciano, es copropietario de toda España, que es un bien indiviso. Ningún español es propietario de la provincia que ocupa, como ningún vecino es propietario de las calles por las que transita. La autonomía no supone transferencia de la soberanía, no otorga la propiedad del territorio sino la responsabilidad de gobernarlo de acuerdo con la ley.
En un referéndum tienen que intervenir todos los españoles
“Esto que digo no debiera sorprender a nadie. Lo decidimos en 1978, y no era nuevo. El propietario de la nación española no ha cambiado desde la Constitución de Cádiz, que tiene 200 años; es el mismo que han reconocido todas las Constituciones posteriores, fueran del color que fueran, monárquicas, republicanas o federales; el mismo que reconoce la Constitución de 1978. ¿Dónde está la novedad?
Eso es lo que dice la ley. ¿Es posible someter a referéndum el futuro de España? Sí, pero tienen que intervenir todos los españoles. Ni yo puedo disponer de propiedades que no son mías, ni en Cataluña se puede disponer de lo que pertenece a todos. Eso es algo que no está al alcance de nadie: ni del Rey, ni del Gobierno, ni de nadie”, aseveró Rajoy.









