Fue sin dudas el escándalo de la semana el que protagonizaron varios diputados del Congreso de España que salieron en estampida casi sin dar tiempo a votar la última moción y aprovechar al máxivo el puente.
Lo inexplicable de sus justificaciones arroja más incredulidad entre los ciudadanos ya que lo que dicen provoca más enfado en los votantes.
En Twitter el diputado de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) Joan Tardà, que a la hora de criticar es el primero y acusa al gobierno cuando quiere defender sus razones, ha escrito que “voté y pitando x no perder el último avión, qx cierto cogí x unos minutos y no tuve quedarme en Madrid otro día”. Claro, con esto del independentismo debe ser díficil pasar un día en Madrid.
Pues este señor Tardà debería saber que le pagan por ser legislador en el Congreso y si vive fuera de Madrid es su problema. Nadie le exigió que se presentara como candidato a diputado nacional, para eso que se quede tranquilo en Cataluña.
El socialista Germán Rodríguez dijo que, “Desconocía que el trabajo de los diputados/as se medía por la rapidez o lentitud con que abandonamos el hemiciclo”. No señor Rodríguez le votaron para que legislara no para que corriera maratones dentro del Congreso. Solo un poco de decoro; son parlamentarios, representan al pueblo.
El diputado de ICV Joan Coscubiela, justificó que “Cuando he terminado mi trabajo tengo derecho a volver a casa como me apetezca, aunque sea corriendo de Madrid a Barcelona, sin parar”. Maravillosa respuesta a la que agregó: “Perdía el avión y tengo derecho a dormir con mi familia”. Claro que lo tiene, solo que los ciudadanos votantes merecen respeto y no que se legisle corriendo.
La diputada socialista Patricia Hernández no mide la responsabilidad que adquiere un legislador que tiene un escaño por el voto de la gente y lo compara con cualquier otra actividad al señalar en la red social que “¿En serio nunca han ido corriendo al salir de la facultad o del trabajo para no perder el bus, guagua…y poder llegar a casa??? En serio???”. Si señora diputada, yo me iba corriendo a casa al terminar la función del circo donde trabajaba; me ayudaba mi condición física y la velocidad ya que me desempeñaba como hombre bala y lo hacía solo ya que no tenía auto, ni chófer ni amigos que se prestaran a acercarme y ganaba mucho menos de lo que percibe un diputado.
Después hay que escucharlos pidiendo explicaciones y responsabilidades en las sesiones del Congreso como si fueran los dueños de la verdad.
Le doy una idea al gobierno para que aproveche y presente sus proyectos de ley el día previo a un festivo con puente; nadie preguntará nada, lo votarán de pie y se irán corriendo a casa.












