
Lo mismo pasa en el ámbito sindical donde el Partido Comunista, que controla prácticamente toda la vida sindical, pero que cuando llega la elección no tiene votos, le está haciendo la vida imposible al gobierno. La educación, la producción láctea, son apenas ejemplos de lo que la dirección comunista de los sindicatos es capaz. Les van a dar el Premio Nobel de la destrucción, pero están logrando algo que ni ellos creían que podía pasar, los obreros se están hartando de sus arbitrariedades y violencias reiteradas. Violencia en la elección del SUNCA, violencia en Cardona, violencia en la educación.
Toda esta herencia, entre otras cosas, es lo que el Presidente, con extrema generosidad, le dejará al próximo Presidente. Como lo dije, al que le toque le pondrá la banda, después le colgará la granada, dado su conocimiento, le sacará la espoleta y luego mirará desde la plaza la explosión.
Recientemente, el prestigioso economista Michele Santo tituló su artículo en el suplemento de Economía y Mercado de El País, “El próximo gobierno deberá realizar un ajuste fiscal”. Hoy, en el mismo suplemento, los economistas Bafico y Michelin dicen: “el déficit en cuenta corriente medido en dólares llegó al 5,8% del PIB y en términos reales al 10%”. Con un ´titulo más que sugestivo “Es inevitable un ajuste externo”, y con un final un poco más dramático “en el futuro el déficit en cuenta corriente es insostenible”.
Preguntado el público sobre sus problemas e inquietudes mayores todos dicen que la preocupación mayor es la seguridad, a ello le sigue la educación y pisándole los talones, la salud, que seguramente aumentará después de la formidable interpelación del Senador Solari.
Este enorme legado de dificultades que inexorablemente el próximo Presidente deberá enfrentar, plasmadas en pocos años de increíbles y enormes beneficios externos por los altísimos precios de las materias primas y las bajísimas tasas de interés internacional que han beneficiado al Uruguay y a los demás países del Mercosur, los encuentra a todos, al final de este período, a cual peor.
Venezuela que se hunde en el desabastecimiento, que no tienen ni leche, ni papel higiénico. Brasil, que no crece, cuyo pueblo joven ya se lo ha hecho saber a la Presidenta. La Argentina en pleno descalabro y el Uruguay por la misma senda. El único que se salva es el Paraguay porque lo echaron del Mercosur y crece al 10% anual.
(Comuníquesele esto con detalle al Dr. Vázquez).
JORGE BATLLE












