El Índice de Precios al Consumo (IPC) anotó un aumento intermensual del 0,2% en mayo, frente a un ligero descenso un año antes (-0,1%). En consecuencia, la tasa interanual ha aumentado tres décimas porcentuales, hasta el 1,7%, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este aumento de la tasa de inflación anual se ha debido, principalmente, a los alimentos no elaborados, en especial a las frutas y a las hortalizas frescas, a los servicios, particularmente a la partida de viajes organizados que descendió con menor intensidad que un año antes, y a los combustibles y carburantes que también han bajado de forma menos acusada que en mayo de 2012.
La tasa anual de los productos energéticos ha seguido mostrando signo negativo en mayo, aunque 0,7 puntos porcentuales menos que en el mes anterior, hasta registrar una caída del 1,8%. A ello han contribuido sobre todo los combustibles y carburantes. Esta última partida ha ralentizado su tasa anual de caída desde el -1,2% de abril hasta el -0,1% de mayo. Por su parte, los alimentos frescos han aumentado su tasa anual en 2,2 puntos porcentuales hasta el 4,9%.Ello responde a la aceleración de los precios de las frutas frescas y las legumbres y hortalizas frescas en 6,1 y 6,9 puntos porcentuales, respectivamente, hasta alcanzar tasas del 10,8% y del 8,8% de subida. En sentido contrario, se puede mencionar la moderación del precio de la carne de ovino.
La inflación subyacente o núcleo estable de los precios ha subido una décima, hasta el 2%, principalmente por influencia del sector servicios que ha aumentado su tasa anual en tres décimas, hasta el 2%. Esta aceleración se debe, en gran medida, a la rúbrica de turismo y hostelería que ha aumentado su tasa anual desde un valor nulo en abril hasta el 1,1% en mayo.
En esta subida ha tenido una especial relevancia la partida de viajes organizados. Los grandes grupos restantes de la inflación subyacente, la alimentación elaborada y los bienes industriales no energéticos (BINES), no han permitido moderar el aumento de la subyacente. La primera ha reducido su tasa anual en dos décimas, hasta el 2,9%, y los BINES han mantenido dicha tasa en el 1,5%.
La menor tasa anual de los alimentos elaborados se ha debido, en especial, al tabaco, que en mayo prácticamente mantuvo sus precios mientras que en el mismo mes del año anterior subió un 1,4%. En menor medida, los productos lácteos han contribuido a esa menor tasa anual. Las principales tensiones inflacionistas en los alimentos elaborados siguen localizándose en los aceites y las grasas, que sitúan su tasa anual en 23,2%, casi dos puntos por encima de la del mes anterior.
En la tasa anual de los BINES destaca un ligero aumento de vestido y calzado y de los medicamentos y material terapéutico. En sentido contrario, se aprecia una moderación de textiles y accesorios para el hogar y de utensilios y herramientas para el hogar.
Las comunidades autónomas con una mayor tasa de inflación interanual en mayo fueron Cantabria (2,8%), Cataluña (2,2%) y Murcia (2%). En sentido contrario, las comunidades menos inflacionistas fueron Melilla (0,4%), Ceuta (0,8%) y Canarias (1,3%).
La variación mensual del IPC ha sido del 0,2%, frente al ligero descenso de un año antes (-0,1%). El aumento mensual responde principalmente a la partida de vestido y calzado que ha anotado un incremento del 2,2% (con un elevado componente estacional) y, en menor medida, a la alimentación fresca. Esta última se eleva un 1,6%, debido al encarecimiento de las frutas frescas (5,7%), patatas (5,5%) y legumbres y hortalizas frescas (2,1%). En menor medida cabría mencionar también la contribución de los hoteles y otros alojamientos (1,5%), medicamentos y otros productos farmacéuticos (1,2%) y muebles (0,8%).









