En un giro respecto a la postura tradicional de su espectro político, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (PT), en búsqueda de la reelección, se manifestó a favor de reducir la edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años para casos de delitos de extrema gravedad.
Las declaraciones se produjeron este jueves durante la entrevista estelar del programa *Jornal Nacional* (TV Globo). Al abordar la problemática de la seguridad pública, el mandatario afirmó con rotundidad: “Estoy a favor de reducirla a 16 años”, señalando que esta medida debería circunscribirse a crímenes atroces.
La posición explícita de Lula generó de inmediato repercusión en el escenario político, dado que la izquierda brasileña —incluido su propio partido (PT)— se ha opuesto históricamente de forma contundente a la reducción de la mayoría de edad penal.
Diversos sectores progresistas y organizaciones de derechos humanos defienden que la solución a la delincuencia juvenil pasa por el fortalecimiento de las políticas de educación e inclusión social, y advierten que una reforma de este tipo vulnera las garantías del Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA).
Con esta declaración, el mandatario busca posicionarse con firmeza en la agenda de seguridad ciudadana de cara a la contienda electoral, abriendo nuevamente un intenso debate legislativo y social en el país y rescatar votos de los ciudadanos hartos de la delincuencia juvenil.













