MONTEVIDEO / CARACAS — El régimen chavista de Venezuela rechazó de manera categórica la postura adoptada por la Cancillería de Uruguay de mantener congeladas las relaciones diplomáticas bilaterales y de no reconocer la legitimidad del Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez.
La reacción oficial de Caracas se produjo tras las recientes declaraciones del canciller uruguayo, Mario Lubetkin, al periódico brasileño Folha de S.Paulo. En la entrevista, el jefe de la diplomacia uruguaya justificó la negativa a normalizar los lazos bilaterales argumentando que en el país “nada ha cambiado” en materia de libertades y garantías democráticas tras los cuestionados procesos electorales.

A través de sus canales oficiales, el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de facto, Félix Plasencia González, tildó los planteamientos provenientes de Montevideo como «visiones vetustas y arrogantes» que atentan contra la soberanía y la autodeterminación de la nación.
«La República Bolivariana de Venezuela rechaza las visiones vetustas y arrogantes que irrespetan la soberanía y la autodeterminación de los pueblos y que nada tienen que ver con el proceso de transformación que adelanta Venezuela mediante el diálogo político para la convivencia democrática», manifestó el canciller del régimen.













