Panamá destinará US$61 millones a hospitales dañados por terremoto y comenzará la reconstrucción de 1.300 viviendas

El Gobierno panameño iniciará este martes la remoción de escombros para levantar nuevas casas destinadas a las familias que perdieron sus hogares tras el sismo de magnitud 7,7. La emergencia también dejó más de 6.000 personas afectadas, daños en 67 instalaciones sanitarias y obligó a reubicar a 405 pacientes de hemodiálisis.

0
2
El Gobierno de Panamá pondrá en marcha este martes 13 de octubre las primeras labores de remoción de escombros para iniciar la construcción de 1.300 viviendas destinadas a las familias que perdieron completamente sus hogares durante el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió las provincias centrales del país el pasado viernes.

El anuncio se realizó durante una conferencia de actualización encabezada por autoridades ministeriales, en la que también se informó de un plan de recuperación de la infraestructura sanitaria que requerirá una inversión aproximada de US$61 millones para reparar 67 instalaciones de salud afectadas por el movimiento telúrico.

El ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Jaime Jované, explicó que la reconstrucción priorizará a las familias cuyas casas hayan quedado inhabitables, especialmente aquellas que tengan niños, adultos mayores o personas en situación de vulnerabilidad. Las evaluaciones se han concentrado en las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas.

El despliegue inicial contempla el traslado de maquinaria, equipos técnicos y materiales de construcción para despejar los terrenos y acelerar la ejecución de las nuevas viviendas. Mientras duren las obras, las familias damnificadas serán trasladadas a albergues temporales o recibirán alternativas de alojamiento mediante el arrendamiento de inmuebles.

Asimismo, los centros regionales del Ministerio de Vivienda en las cuatro provincias funcionarán como puntos de distribución de insumos para atender a otros hogares que, aunque no hayan quedado destruidos, necesiten reparaciones estructurales parciales.

Daños en hospitales obligan a invertir US$61 millones

La emergencia también golpeó con fuerza la red sanitaria panameña. El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, informó que 67 de las 842 instalaciones hospitalarias del país registraron afectaciones y necesitarán intervenciones para recuperar su funcionamiento.

El caso más grave corresponde al hospital de Tonosí, en la provincia de Los Santos, donde se ubicó el epicentro del terremoto. Debido a la magnitud de los daños, el recinto deberá ser reconstruido completamente.

Para garantizar la atención médica mientras se desarrolla el proyecto, las autoridades están habilitando un hospital modular refrigerado, además de mantener operativos espacios provisionales para responder a las necesidades de la población de la zona.

En paralelo, el Ministerio de Salud confirmó la reubicación de 405 pacientes de hemodiálisis del Hospital Santo Tomás hacia otras salas, con el propósito de asegurar la continuidad de sus tratamientos en condiciones adecuadas. Tras una inspección estructural del edificio donde recibían atención, las autoridades señalaron que ese sector podrá volver a utilizarse una vez completadas las verificaciones correspondientes.

También comenzó el retorno progresivo de pacientes a las dependencias habituales de los hospitales Cecilio Castillero, en Herrera; Francisco Franco Zayas, en Las Tablas; y Aquilino Tejeira, en Penonomé. Estos centros habían recurrido a carpas para mantener la atención y están recuperando sus espacios interiores tras inspecciones, labores de limpieza y adecuaciones especializadas.

Más de 6.000 personas afectadas

La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, reconoció la complejidad de la emergencia y las dificultades que enfrentan las comunidades perjudicadas. Según el balance oficial, hasta el momento se han evaluado 1.704 viviendas, con más de 6.000 personas afectadas por los daños sufridos en sus hogares.

El Ejecutivo aseguró que mantiene el despliegue de ayuda humanitaria en las zonas impactadas, con distribución de alimentos, agua y enseres, además de equipos que realizan visitas periódicas para acompañar a las familias y determinar sus necesidades.

Las autoridades advirtieron que la recuperación no será inmediata, debido a la extensión de los daños y al volumen de las obras pendientes. La prioridad será restablecer las condiciones básicas de habitabilidad, recuperar los servicios sanitarios y avanzar en la reconstrucción de las viviendas destruidas.