Por Paco Tilla.-
En un giro dramático que haría que Marcelo Bielsa pareciera un tipo flexible y predecible, Diego Aguirre ha decidido elevar el arte de la tozudez a niveles estratosféricos. Lo que sucedió en el último encuentro no fue un simple cambio táctico; fue una declaración de principios: si algo funciona, rómpelo.
El Insólito “Minuto de hidratación”
Mientras el plantel de Peñarol buscaba refrescarse, Aguirre decidió arrojarle un balde de agua helada al sentido común. Con el partido en vilo y Matías Arezo cargándose el equipo al hombro —como ya es su sana pero agotadora costumbre—, el técnico decidió que ya era suficiente de ver a alguien hacer goles.
La figura: Matías Arezo, el único que parece saber dónde queda el arco.
El relevo: Facundo Batista, cuya principal virtud en cancha sigue siendo un misterio para la ciencia y la hinchada.
El diálogo de sordos
La secuencia en el banco fue digna de una comedia de enredos, si no fuera porque el socio de Peñarol paga la cuota para ver ganar a su equipo, no para ver experimentos psicológicos:
Arezo: “Dejame un rato más, que queda una banda.”
Aguirre: “No, no. Dale, dale. Vamo’ arriba.” (Traducción: “Ni se te ocurra seguir siendo la figura”).
Arezo, con la elegancia que le falta al planteo técnico, declaró luego en zona mixta que su calentura es “natural”. Y tiene razón: lo raro sería que estuviera feliz viendo cómo su entrenador le corta las piernas justo cuando el equipo más lo necesitaba.
¿Ego o celos?
La pregunta que recorre las tribunas del Campeón del Siglo es inevitable: ¿Qué le pasa a la “Fiera”? 1. ¿Celos profesionales? Quizás a Aguirre le incomoda que el cariño de la hinchada se desvíe demasiado hacia el joven maravilla.
2. ¿Complejo de Bielsa? Esa necesidad imperiosa de demostrar que el sistema está por encima del talento, incluso si el sistema hoy se llama “metamos a Batista a ver si tropieza con una pelota”.
3. ¿Estrategia de suspenso? Sacar al que mete goles para darle emoción al final y ver si logramos empatar o perder un partido controlado.
Lo cierto es que mientras Arezo saca las castañas del fuego, Aguirre parece empeñado en apagar el fuego a soplidos… o sacando al bombero. Si la tozudez fuera título, Diego ya sería doctor honoris causa. Por ahora, se queda con el título del hombre que prefiere morir con la suya antes que ganar con la de Arezo.
Las redes explotan contra Diego Aguirre














Lo que hizo Arezo contra los colombianos demuestra que es el mejor de Peñarol y que tendría que estar en la selección. Pero Aguirre y Bielsa son dos que perdieron el rumbo y no pidas que sean inteligentes 😡🤪
Es más tozudo que Bielsa. Renunciá y andate Aguirre.
Son celos, recuerden lo que hizo con Bengoechea y Pacheco.
Aguirre parece que prefiere perder antes que respaldar a Arezo.