El FMI asegura que Brasil debe reducir de 20 a 10 puntos la diferencia laboral entre hombres y mujeres para impulsar su economía

Un informe del organismo sostiene que reducir a la mitad la diferencia en la participación laboral entre hombres y mujeres hacia 2033 elevaría el PIB en torno a 0,5% anual y ayudaría a contrarrestar el envejecimiento poblacional

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Foto: (ONU)

El desempeño del mercado de trabajo brasileño será determinante para sostener el crecimiento económico en los próximos años. Así lo plantea el Fondo Monetario Internacional (FMI), que identifica la baja participación femenina como uno de los principales desafíos estructurales del país y una oportunidad desaprovechada para fortalecer su potencial productivo.

De acuerdo con el análisis del organismo, mientras la participación masculina en el mercado laboral ya recuperó los niveles previos a la pandemia de Covid-19, la femenina permanece rezagada. Esta divergencia adquiere mayor relevancia en un contexto de envejecimiento demográfico, que tiende a desacelerar el dinamismo de la economía al reducir la población en edad de trabajar.

Las proyecciones del FMI indican que si Brasil lograra reducir la brecha de participación entre hombres y mujeres de 20 a 10 puntos porcentuales hacia 2033, el crecimiento económico podría incrementarse en aproximadamente medio punto porcentual por año durante ese período. Para la institución, ampliar la inserción laboral femenina no solo es una cuestión de equidad, sino también una estrategia macroeconómica clave.

Entre los principales obstáculos identificados se encuentran las responsabilidades domésticas y de cuidado. El informe señala que la carga desproporcionada de tareas familiares continúa siendo una barrera central para que muchas mujeres ingresen o permanezcan en el empleo formal. Esta realidad se entrelaza con el debate sobre el impacto de Bolsa Família en las decisiones laborales femeninas.

El programa de transferencias, creado en 2003 para combatir la pobreza extrema, otorga actualmente un beneficio promedio mensual cercano a 130 dólares a familias que cumplen condiciones como la escolarización y vacunación de sus hijos. Con alrededor de 50 millones de beneficiarios —cerca de una cuarta parte de la población— y una ampliación significativa en 2023, Bolsa Família es uno de los pilares de la política social brasileña.

Según el FMI, no existe evidencia de que el programa reduzca de manera generalizada la participación laboral de las mujeres. No obstante, el estudio detecta una asociación entre la recepción de transferencias y una menor inserción laboral en hogares con hijos de hasta seis años. Aun así, el organismo subraya que cualquier evaluación integral debe contemplar dimensiones más amplias del bienestar económico y social, y no limitarse exclusivamente a los indicadores de empleo.

Otro elemento crítico es la persistente brecha salarial. En promedio, las mujeres en Brasil perciben ingresos mensuales aproximadamente un 22% inferiores a los de los hombres, incluso tras ajustar por variables como educación, edad, raza, sector de actividad y ocupación. Esta disparidad, advierte el FMI, puede desincentivar la participación laboral femenina, especialmente entre madres de niños pequeños.

Frente a este diagnóstico, el organismo propone una agenda de reformas orientada a remover barreras estructurales. Entre las prioridades figuran la expansión de servicios de cuidado infantil y de adultos mayores accesibles y de calidad, así como la revisión de los esquemas de licencia parental. También sugiere ajustes en el diseño de Bolsa Família, como una reducción más gradual del beneficio cuando los beneficiarios acceden a empleos formales, con el objetivo de mitigar posibles desincentivos al trabajo remunerado.

Asimismo, el FMI enfatiza la necesidad de abordar las desigualdades salariales mediante la implementación efectiva de la Ley de Equidad Salarial aprobada en 2023. En conjunto, la institución considera que estas medidas podrían generar un entorno más propicio para la inserción femenina, fortalecer la oferta laboral y contribuir de manera sostenida al crecimiento económico brasileño en el mediano plazo.