La Habana.- La escasez de combustible en Cuba disparó los precios del transporte en la capital: los vehículos estatales aún prestan servicios por la suma habitual, pero los privados duplicaron sus tarifas ante el encarecimiento de la gasolina en el mercado informal.
Según refirieron a la Agencia Sputnik varios taxistas particulares, esta semana el diésel ha llegado a muy pocas estaciones y solo se han mantenido en funcionamiento las que venden en dólares.
Están abasteciendo con muy poco combustible las gasolineras y para poder comprar, “debes tener un turno que solicitas por una plataforma online que a veces no está disponible con tantos problemas de conexión y cientos de personas tratando de acceder al mismo tiempo”, explicó a esta agencia César Vázquez, quien suele emplear su automóvil particular como taxi.
“Tuve que parquear mi carro y no he podido hacer más viajes. En menos de dos días, los revendedores han subido el litro (de gasolina) de 1.200 a 3.000 pesos cubanos (de 2,62 dólares a 6,55 dólares al cambio oficial)”, contó Vázquez.
Para Elaine García, quien vive en la periferia de la capital y trabaja como mesera en una cafetería privada ubicada en un barrio céntrico, ha sido una “odisea” llegar a su trabajo esta semana.
Cada ruta de ómnibus mantiene sólo un vehículo que brinda servicio únicamente en los “horarios picos” de la mañana y la tarde, que coinciden con el momento de entrada y salida de la mayoría de los trabajadores, explicó.
También están activas las ‘gazelles’ (furgonetas del fabricante ruso de automóviles GAZ) por un precio módico, detalló, “pero tampoco dan abasto y hay que recurrir a los triciclos particulares o a los almendrones (vehículos antiguos usados como taxi) que han duplicado el precio del pasaje”.
Una situación similar ocurre con los precios de los alimentos, se lamentó la ama de casa Teresa Martínez: hay entidades del Estado que mantienen los mismos precios, “pero venden muy poca mercancía y todo se acaba rápido”.
“Hay productos de primera necesidad que sólo puedes comprar en las tiendas en dólares o en las mipymes (micro, pequeña y mediana empresa)”, recalcó.
La semana pasada, el valor de un litro de aceite en una mipyme rondaba los 900 pesos cubanos y ahora ya van por 1.500 pesos, mencionó como ejemplo y consideró que el Estado debería “tomar cartas en el asunto y regular algunos precios en medio de esta difícil situación”.
Según anunciaron las autoridades cubanas, el combustible se priorizará para garantizar actividades vitales de la economía y también para mantener en funcionamiento servicios básicos como la salud.
Pero otras entidades estatales afrontan numerosos problemas debido a la escasez de gasolina y petróleo, lo cual ha paralizado no solo actividades de transporte, sino que impide el funcionamiento de plantas eléctricas que antes mantenían la vitalidad cuando se producía un apagón.
El pasado 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a las importaciones de países que suministren petróleo a Cuba.
Además, declaró una emergencia nacional por una supuesta amenaza cubana a la seguridad nacional de EEUU.
Las acciones de Washington han ocasionado una escasez grave de combustible en Cuba y más problemas para garantizar la generación eléctrica.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció ante la prensa la semana anterior el “bloqueo energético” de Washington y consideró “condenable que una potencia, con la dimensión que tiene EEUU como potencia, asuma una política tan agresiva y tan criminal hacia una pequeña nación”.
También aseguró que las acciones de Washington acarrearán consecuencias serias en el país en sectores como “la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de instituciones de todo tipo, de las escuelas, la producción de la economía, el turismo”.
Ante el complejo escenario, el Gobierno cubano anunció la implementación de medidas de emergencia para paliar la crisis y concentrar los pocos recursos en las actividades fundamentales. (Sputnik)













