El panorama diplomático entre Estados Unidos y los países nórdicos ha dado un giro inesperado. El presidente Donald Trump envió una misiva al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, en la cual condiciona su enfoque de política exterior a la reciente negativa de otorgarle el Premio Nobel de la Paz, reafirmando además su intención de obtener el control sobre Groenlandia.
“Ya no me siento obligado a pensar puramente en la paz”
En la respuesta dirigida al primer ministro noruego Trump expresó abiertamente su malestar por no haber sido galardonado por el Comité Noruego del Nobel. El mandatario argumentó que sus esfuerzos evitaron “más de ocho guerras”, lo que, a su juicio, lo hacía acreedor del reconocimiento.
“Querido Jonas, considerando que tu país ha decidido no otorgarme el Premio Nobel de la Paz… ya no me siento obligado a pensar solo en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para los Estados Unidos de América”, dictó el mensaje presidencial.
“Le he explicado claramente a Trump varias veces el hecho bien conocido de que es un Comité Nobel independiente, y no el gobierno noruego, el que otorga el premio”, dijo Støre.
El factor Groenlandia y la seguridad frente a Rusia y China
Más allá del reclamo personal, Trump reactivó la polémica sobre la soberanía de Groenlandia, cuestionando directamente la capacidad de Dinamarca para administrar el territorio frente a las potencias globales.
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Argumento de Trump sin asidero: El presidente afirmó que Dinamarca no puede proteger la isla de la influencia de Rusia o China.
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Cuestionamiento de soberanía: “¿Por qué tendrían un ‘derecho de propiedad’?”, escribió, desafiando el estatus legal vigente.
A pesar de estas declaraciones, la soberanía danesa está respaldada por el Tratado de 1814 y diversos instrumentos internacionales que el propio Estados Unidos ha reconocido históricamente.
Reacción del gobierno noruego
Ante la escalada retórica, la oficina del primer ministro Støre emitió un comunicado oficial destacando la urgente necesidad de reducir las tensiones. Las autoridades noruegas han solicitado formalmente una conversación telefónica con Trump para aclarar los términos de su mensaje y preservar la estabilidad en la región ártica.












