La masiva seguridad o el crespúsculo de la libertad (Cap. 1)

Los árboles son los esfuerzos de la tierra para hablar con el cielo que escucha. (Rabindranath Tagore) Lo único que nos dice Rabindranath Tagore es lo siguiente: los árboles nos permiten hacer libros. Pero se olvidó que también nos sirven para hacer el papel higiénico

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El Prado en Montevideo - Foto: IMM

Por el Dr. Sol Ángel Oluna.-

De los Dioses Griegos, El Templo a la Diosa Artemisa al Dios Único del cristianismo que Predicó Pablo de Tarso.

En estos momentos de tanta tensión mundial, considero que cabe esta reflexión, pero además un poco de ilustración sobre la misma.

Entonces empiezo diciendo que la Humanidad no rompió ni de cerca con la voluntad gregaria endogámica… por los motivos o móviles que sean, las masas en todos los niveles sociales; incluidos los del poder político, empresarial, económico, religioso… son endogámicos, y segregacionistas. Como lo explica brillantemente el sociólogo norteamericano, Alvin Toffler, la sociedad de masas no es homogénea, sino que hay muchas masas que viven endogámicamente sin que les importen las otras masas y viceversa.

La sociedad internamente se fractura en distintas masificaciones endogámicas, según los intereses de grupo que los moviliza en sus vidas, y al extremo de hacer de las mismas un motivo de sus existencias, consecuentes estilos de las mismas, asumen formas del comportamiento, ciertas relaciones sociales frecuentes, voluntad de intereses y van por un dinámico proceso de socialización con sus iguales en sus convicciones e intereses de vida, por otra parte se muestras siempre indiferentes o agresivos con los distintos. Por lo general este sentimiento de pertenencia y de externalidad social es recíproco entre esas masas sociales.

Esa diversidad cultural, es en verdad una diversidad de intereses de pertenencia que provienen de convencimientos culturales sobre las Ideas que ocupan sus pensamientos y su voluntad de acción social.

Por ende, es desde las Ideas que se construye el Poder y la Civilización.

Los hechos humanos son la convertibilidad de las ideas… se trata de eso.

Todo esto lo voy a ilustrar con un ejemplo bien concreto.

Era el día de elecciones en el país. Las calles se mostraban bastante tranquilas en relación a otras épocas electorales. Las izquierdas predominantes no desplegaban la bulla militante con bocinas de coches, ómnibus, y muchos vehículos con banderas del FA.

Me fui hacia un recuerdo. Ese recuerdo me sumergió en un instante en el cual tuvimos una conversación muy significativa con un querido amigo que ya no está en esta vida.

En ese recuerdo la tarde era magnífica. Una tarde ya en su vejez horaria, permitía el cromatismo perfecto entre una luminiscencia blanca que gradaba hacia el dorado y un teñido rosado naranja en el horizonte de un cielo límpido, presentando un hermoso azul lapislázuli.

Esa luz que pintaba el follaje de la arboleda de mi barrio, también penetraba por una de las amplias ventanas de ese caserón típico de esta zona del hermoso parque elaborado por el Conde de Buschental, al que hoy le llamamos Prado de Montevideo.

Esa hermosa arquitectura, era una mezcla muy bien lograda, provenía de un estilo art decó con un art nouveau combinado en perfectas proporciones como para darle a esa casa un estilo clásico y moderno a su vez. Perfectamente actualizada en su estilo y estructura a través de una perfecta reconstrucción y reacondicionamiento de diseño, según lo pudo lograr este gran amigo. Creo que todo esto le hubiera gustado a Delacroix.

De pronto divisé un disparo de luz proveniente del cielo, dorado como si se tratara de un reflector del sol, hacia una estatuilla de la diosa justicia portando una balanza en equilibrio en una mano, y la espada en otra, mientras permanece erguida con sus ojos vendados.

Ambos somos profesionales de esa ciencia de las leyes a la que en estos tiempos le decimos Derecho.

El Dr. Benavente Urbino había sido un excelente docente de la Historia del Derecho, y un gran abogado en ejercicio. Ejerció la disciplina penal en muchos aspectos de esta disciplina del derecho.

Recuerdo que hablábamos de política, de las elecciones que se avecinaban a pocos días de esa conversación.

De pronto noto que Urbino me mira con ojos encendidos en un brillo perlino, con una refulgencia que parecía la obra maestra de un encapsulamiento de ese brillo. Pero había algo más en esa extraña mirada, su encendido en un tipo de emoción muy intensa, o tal vez, una crónica pasión en él, permitía que sus glóbulos oculares estuvieran extrañamente en movimiento, impidiendo ese tipo de miradas suspendidas en un horizonte lejano, o en un ensimismamiento, sino que tenían el movimiento armonioso de ojos muy vivaces, muy atentos a todo el entorno y a mi persona.

De pronto me dijo:

La Diosa Artemisa hoy sería la deidad apropiada para los ambientalistas, las feministas radicales, e incluso para la perspectiva del género y la sociedad de la diversidad sexual.

– ¿Por qué me decís eso? – le pregunté inmediatamente.

– Es que recordaba a mi esposa, cuando días antes de irse a la eternidad, me había hecho esta reflexión recordándome el episodio del apóstol Pablo, y su primera gran prédica cristiana en el Templo construido en honor a esa diosa griega.

Debo decir aquí, que la esposa de mi amigo era una excelente historiadora, docente e investigadora de esta enorme ciencia de la memoria organizada en relación al sentido de nuestras vidas. La Licenciada Valeria Do Passo Silente destacaba en su profesión como una Magister en Historia Antigua, Dra. En Filosofía de la Historia, además.

Entonces le sugerí a modo de aseveración:

-Que yo sepa no hay registros literarios de mitología griega que le otorguen a la diosa Artemisa, (o Diana para los romanos) que esa deidad casara o uniera en amor íntimo y carnal a dos mujeres… era la propiciadora del sagrado himeneo matrimonial, ¿sabés lo que eso significa?

-¡¡Claro que lo sé! – me respondió con entusiasta enojo.

Luego de decirme esto me dio su respuesta, yo sabía que había disparado en su memoria, su gran erudición. Entonces empezó su micro conferencia al amigo:  Para los griegos, el himeneo era el dios de las ceremonias y cantos nupciales, presidiendo las bodas y protegiendo la unión matrimonial, representado como un joven alado con una antorcha, y su nombre también se refería a los himnos que se cantaban en las procesiones de novias, invocando buena fortuna para el nuevo hogar, siendo su presencia esencial para la felicidad del matrimonio.

-Himeneo era el Dios de las bodas: Presidía los ritos y las canciones que acompañaban el trayecto de la novia a la casa del novio – recuerdo que complementé, a lo que mi entusiasmado amigo agregó:

Los griegos creían que su asistencia era vital; si no estaba presente, el matrimonio estaba destinado al fracaso, por lo que se le invocaba cantando “¡Himeneo!”.

Sin embargo, todo esto fue derrotado en su hegemonía cultural y civilizatoria por una religión que predicaba un hombre delgado, muy versátil, quien demostraba en los hechos contar con altas capacidades oratorias en un perfecto griego culto, el que hablaban los políticos, los diplomáticos, los doctrinos religiosos y los juristas de las épocas, se llamaba Pablo, Pablo de Tarso.

Pablo, procedía de una ciudad hebrea pujante, como una ciudad de gran puerto y profusa actividad comercial. Se considera que Tarso era una segunda Alejandría con grandes centros de estudios universales, donde los niños y adolescentes de las clases de buena fortuna y patrimonio recibían una educación privilegiada. Aprendían a leer las santas escrituras, a estudiar el Talmud, teología, ciencias, artes y el estudiaban en profundidad el griego ático que se hablaba en las clases diplomáticas y políticas de la época. Así se formó aquel niño y luego hombre llamado Saulo, quien se hizo un gran teólogo y político jurisprudencial, bajo el rol de fiscal de aquel consejo de gobierno de Judea llamado Sanedrín, el pertenecía a la corriente religiosa de la orden de los Fariseos… vio matar cristianos apedreados, según sus propias ordenes de justicia penal. Era un hombre muy culto, inteligente, y a su vez un ortodoxo del judaísmo, violento, y fanático, quien pensó que asesinando a esos pequeños grupos de una nueva secta que seguía las enseñanzas de un rebelde del judaísmo llamado Jesús, ese peligro se terminaría.

Sin embargo, yendo hacia Damasco cuenta la historia evangélica que una luz muy potente procedente del cielo, lo tomó imprevistamente y le hico caer al suelo con mucho poder, luego recibió la voz y la presencia de Jesús, quien le dijo: Saulo por qué me persigues… y a partir de ahí reveló su plan universal de salvación del alma humana. Saulo, a partir de ahí, permaneció tres días en la casa de su amigo… quien ya convertido al cristianismo le curó su ceguera como lo hizo Jesús con el Ciego del estanque de Betsabé. A partir de ese episodio Saulo se convirtió al cristianismo y cambió su nombre por Pablo. Al salir de la casa de su amigo inició su largo proceso de vida en una peregrinación de más de 32.000 kilómetros a pie, predicando las enseñanzas de Jesús.

El amigo de Pablo que lo cura de la ceguera es Ananías de Damasco, un discípulo de Jesús que fue enviado por Dios para imponerle las manos a Saulo (Pablo) en Damasco, lo que hizo que cayeran escamas de sus ojos y recobrará la vista, según narra el libro de los Hechos en la Biblia.

Esta historia continuará …