Los impuestos según la falacia de la Ventana Rota

"No ahorres lo que queda después de gastar, sino gasta lo que queda después de ahorrar." - Warren Buffett

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Lenzatic - Imagen Pixabay

Dr. Sol Ángel Oluna.-

Una vez Frédéric Bastiat nos enseñó para siempre la naturaleza de los impuestos. Planteó una situación hipotética conocida como la Falacia de la Ventana. Posteriormente la experiencia recurrente, ya histórica le otorgó la categoría de Ley económica: La Ley de la Falacia de la Ventana Rota.

¿Qué nos dice en esa hipótesis el inteligente y lúcido filósofo y economista liberal francés de la primera mitad del Siglo XIX?

Un Guacho de Mierda Que Rompe Ventanas

Un guacho travieso, en verdad un rompe pelotas, jugando con una pelota de fútbol, rompe la ventana de un comerciante.

En verdad es un hecho imprevisto, incómodo y anti económico, que un botija jodidamente travieso decide provocarle al comerciante, en pleno día de trabajo. En nuestros tiempos decíamos a alguien así, un guacho de mierda, que está para joderle la vida a los demás. Los franceses son más jodidamente eufemistas y semánticamente correctos para dicha calificación y le dicen Enfant Terrible. Qué idiotez, son unos guachos de mierda que se dedican a robar, a romper cosas, a violentar a compañeros de escuela, o de liceo, según el caso, provocan distorsiones de todo tipo, en fin. Dejo esta digresión catártica y continúo con la hipótesis económica del eminente Bastiat.

Cuando sucede ese hecho escandalosamente vidrioso, sobreviene el agolpamiento compulsivo de un grupo de vecinos chusmas que empiezan a urdir sus teorías al respecto hasta que todos se ponen de acuerdo en esa ágora espontánea, que no hay mal que por bien no venga; qué en definitiva el hecho de que el guacho de mierda le rompa la ventana al comerciante y también sus dídimos genitales, es algo positivo porque después de todo la necesidad de colocar una ventana nueva es trabajo para el vidriero.

Por otra parte, amplían dicha hipótesis y asume la pretensión de ser una teoría económica de la cadena económica que un hecho así produce. Qué pasaría si los vidrios no se rompieran, si las ventanas no se rompieran, pues, los vidrieros no tendrían trabajo, no podrían ganar dinero por los servicios que prestan desde su especialidad u oficio.

Hasta acá parece todo muy jodidamente racional, y hasta dramáticamente necesario. Esto implicaría que el mundo necesita guachos de mierda que rompan ventanas para darle trabajo a los vidrieros.

Sin embargo, toda esta teoría no es tal, sino una enorme falacia proveniente de la más honda ignorancia de cómo funcionan las cosas en la economía.

Bastiat y Su Ley de la Falacia de la Ventana Rota

El comerciante, pongámosle un panadero, había ahorrado un dinero para llevar a su hijo a un parque diversiones, (no para juegos como la torre del Parque Rodó de alto impacto con choques repentinos) y a su vez necesitaba hacerse un traje por cierta ocasión especial a la que debía asistir.

Resulta que el precio de esa enorme ventana que se rompió le lleva a gastar ese dinero ahorrado, y por ende ese dinero ahorrado no lo podrá invertir en el paseo con su hijo en el parque de diversiones, ni tampoco en hacerse su traje. Entonces el dueño del parque de diversiones y el sastre se quedan sin esos ingresos, porque alguien rompió una ventana que estaba muy bien.

Consecuencia, hay un doble y triple empobrecimiento, el del panadero con la ventana rota, y el de los dos empresarios en los que iba a invertir su dinero ahorrado, el dueño del parque de diversiones y el sastre. Digamos que el único que salió ganando es el vidriero, pero tres personas, y en verdad tres familias salieron perdiendo por el hecho imprevisto de la ventana con una rotura provocada por un guacho de mierda.

Exactamente esta misma naturaleza tienen los impuestos, nos enseña Bastiat, Cada vez que el Estado decide crear un nuevo impuesto, o incrementar la tasa de ese impuesto… lo que está haciendo es lo mismo que el guacho de mierda que le rompió la ventana buena al panadero.

Genera un gasto externo e innecesario e interrumpe el flujo de dinero hacia verdaderas necesidades dándole de ganar a otros empresarios o comerciantes. La cadena económica natural y virtuosa del mercado y sus naturales necesidades se rompió, y se encareció sobre una pobreza inducida por un factor exógeno (es decir un factor externo a las leyes del mercado) el impuesto… o el guacho de mierda que decide romper la ventana que funciona bien y cumple perfectamente con su función.

A este guacho de mierda que rompe los vidrios y los huevos, defiende entre tantos teóricos del neo marxismo comunista globalizado el economista francés Gabriel Zucman, de quien incluso se comenta algo que recuerda a esa chusma inexperta que comentaba que era bueno que se haya roto la ventana, cuando auguran que, en 5 años, si el economista francés sigue defendiendo impuestos como el impuesto a las Rentas de los Grandes Capitales, obtendrá un Premio Nobel de Economía.

Lo que están diciendo es que alguien que defiende a los guachos de mierda que rompen ventanas

(burócratas que crean nuevos impuestos) le darán un Nobel de Economía por postular públicamente su defensa del encarecimiento del Estado y el empobrecimiento de toda la cadena económica de un país y de varios.

Cómo nota apéndice, y a modo de apoyo de lo que digo cito obras de alto pensamiento económico y a los premios nobel que ya resolvieron los dilemas de las asimetrías económicas o las eventuales distorsiones de los sistemas económicos complejos, desde sus resoluciones aritméticas y matemáticas, como un universo paralelo a los guachos de mierda que rompen ventanas sanas. 

Economistas y Sus Teorías Matemáticas de equilibrios de precios

Teorías matemáticas de economía y sus Premios Nobel. Son teorías sobre los equilibrios de precios, racionalidad de la asignación de recursos eficientes hacia los servicios públicos del estado. Contribuciones relevantes en la materia: John Nash (1994): Por sus análisis de equilibrio en juegos no cooperativos, mostrando que existen soluciones (equilibrios de Nash) en escenarios estratégicos, fundamental para entender competencia y toma de decisiones.

Reinhard Selten y John Harsanyi: También galardonados en 1994, desarrollaron la teoría de Nash, con Selten en dinámica y Harsanyi en información incompleta.

Equilibrio General y Modelos Matemáticos:

Paul Samuelson (1970): Vio la economía como matemáticas aplicadas, fundamental para el equilibrio general.

Gérard Debreu (1983): Aplicó herramientas matemáticas (incluyendo la teoría de conjuntos) para demostrar la existencia de equilibrios en mercados complejos.

Diseño de Mecanismos (Teoría de la Subasta y Diseño de Mercados):

Leonid Hurwicz, Eric Maskin, Roger Myerson (2007): Crearon la base teórica para diseñar mercados eficientes, determinando cuándo funcionan bien y cómo crear reglas (mecanismos) para optimizar resultados.

Teoría de Asignaciones y Diseño de Mercado:

Lloyd Shapley y Alvin E. Roth (2012): Desarrollaron la teoría de asignaciones estables y diseño de mercado, crucial para emparejar agentes (como médicos a hospitales o estudiantes a escuelas) de manera estable, usando el algoritmo de Shapley.

Otras contribuciones relevantes

William Vickrey (1996): Por su trabajo en la teoría de precios y asignación eficiente de recursos, incluyendo subastas y tarificación de servicios públicos.

Angus Deaton (2015): Por sus modelos sobre consumo, pobreza y bienestar, usando microeconometría avanzada.

Joseph Stiglitz, George Akerlof, Michael Spence (2001): Por sus análisis de mercados con información asimétrica, usando modelos matemáticos para entender fallas de mercado.

Se recomienda leer Camino de Servidumbre de Frederick Hayek… Los Enemigos del Capitalismo de Ludwig Von Mises… Bastiat, libro de compendio de ensayos del economista y filósofo liberal francés Frédéric Bastiat. Ramón Díaz ya mencionado, la obra de pensamiento económico del Dr. Daniel Lacalle… Isaiah Berlín, Israel Kirzner, Walt Whitman Rostow… Samuelson. Joseph Schumpeter … entre muchos otros.

Conclusión:

Mr. Gabriel Zucman propone que el Estado Sea Un Guacho de Mierda que nos rompe los vidrios y otras cosas. Mr. Zucman defiende económicamente romper la capacidad total de ahorro e inversiones en las empresas que desarrollan grandes inversiones, así como grandes producciones. Defiende el impuesto del 1% a las grandes empresas bajo la falacia de una asertiva corrección de asimetrías económicas en la sociedad.

Defiende la vieja superstición marxista del gravamen a la renta de capital, como un apéndice de la fallida teoría del control de precios.

Defiende que le rompan las ventanas sanas y empobrezcan a toda una cadena que se genera de ese volumen millonario de dinero que implica el 1% aplicado a miles de millones de dólares o cientos de millones de dólares por año.

Después de todo lo visto, uno se pregunta con inquieta congoja: Cuando dejarán de romper los vidrios estos guachos de mierda.