El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este domingo la elaboración de un nuevo decreto que sustituirá al 5503, norma que retiró la subvención a los combustibles, luego de un acuerdo alcanzado entre sus ministros y los sindicatos que mantenían protestas y bloqueos de carreteras en rechazo a la medida.
En un mensaje televisado al país, el mandatario sostuvo que el Decreto 5503 “cumplió su función” y debe entenderse como una “conquista económica y social”, aunque reconoció la necesidad de avanzar hacia una nueva etapa normativa. “Con ese diálogo, el decreto 5503 cumplió su función, conquista económica, conquista social, pero necesitamos dar un nuevo paso, necesitamos un nuevo decreto”, afirmó.
El anuncio se produjo tras el entendimiento alcanzado con la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores sociales, que desde diciembre realizaban protestas y, desde el martes pasado, bloqueos de carreteras para exigir la abrogación del decreto emitido el 17 de diciembre. Según lo informado, la nueva norma mantendrá el retiro de la subvención a los combustibles, pero eliminará otras disposiciones que generaron rechazo entre los sectores movilizados.
Paz subrayó que Bolivia requiere “orden, control y estabilidad, pero sobre todo crecer”, por lo que aseguró que su Gobierno iniciará una fase destinada a “consolidar las conquistas económicas y sociales” logradas en poco más de dos meses de gestión. En ese marco, ratificó que la eliminación de la subvención permitió un ahorro diario de 10 millones de dólares, recursos que —según dijo— se traducen en “obras y empleos”. En contrapartida, señaló que cada día de bloqueo de carreteras implicó pérdidas por 20 millones de dólares en producción, empleo y obras.
“La subvención se eliminó y eso es una conquista económica y eso no va a cambiar”, enfatizó el jefe de Estado, al tiempo que advirtió que el futuro del país “está en riesgo cuando algunos prefieren el caos antes que un país que funcione”. A su juicio, los bloqueos “impiden que Bolivia se cure” de una crisis que, afirmó, se arrastra desde gestiones anteriores.
El presidente también diferenció entre las dirigencias sindicales, al señalar que existen “muy buenos dirigentes, honestos y transparentes”, pero también otros que “mienten y se ocultan detrás del bloqueo” y que “promueven el conflicto mientras protegen sus privilegios”. En ese contexto, anunció que en los próximos meses iniciará un diálogo directo con las bases de sindicatos y organizaciones sociales para evitar que “malos dirigentes” distorsionen la voluntad de sus afiliados.













