El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostuvo este miércoles una conversación telefónica de más de una hora con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en el primer diálogo directo entre ambos desde que asumieron sus respectivos mandatos. La llamada marcó el reinicio formal de los contactos al más alto nivel entre los dos gobiernos, tras semanas de tensiones verbales y diferencias políticas.
Durante la comunicación, el jefe de Estado colombiano explicó los resultados de su Gobierno en la lucha contra el narcotráfico y reiteró la posición de Colombia frente a la situación en Venezuela. Petro fue enfático en señalar que los desencuentros recientes no obedecen a una enemistad entre pueblos, sino a dinámicas del sectarismo político interno. “Nosotros no somos enemigos de ningún pueblo del mundo”, subrayó.
Al término de la conversación, el presidente Trump destacó el tono y el contenido del diálogo en un mensaje publicado en la red social Truth, en el que señaló que fue “un gran honor” hablar con el presidente Petro y anunció que se adelantan arreglos para una reunión presencial en la Casa Blanca. Según indicó, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia coordinarán los detalles del encuentro en Washington.
El presidente Petro confirmó públicamente su disposición a sostener esa reunión. “Si es para hablar, yo voy donde sea”, afirmó durante su intervención en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, en el marco de la movilización social ‘Por la soberanía y la democracia’, realizada en distintas ciudades del país. En ese escenario, insistió en que el diálogo es una herramienta central para la construcción de la paz, tanto en Colombia como en la región.
En relación con Venezuela, el mandatario colombiano señaló que aún persisten diferencias, pero reiteró que el objetivo común debe ser la estabilidad regional. “La paz de Venezuela es la paz de Colombia y viceversa”, afirmó, al tiempo que identificó al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como uno de los principales factores de violencia en la frontera binacional. En ese sentido, el ministro del Interior, Armando Benedetti, indicó que ambos gobiernos se comprometieron a realizar acciones conjuntas frente a este grupo armado.
Por su parte la canciller Rosa Yolanda Villavicencio, en rueda de prensa, explicó que la llamada fue el resultado de un trabajo diplomático sostenido para mantener abiertos los canales de comunicación con la administración estadounidense, incluso en los momentos de mayor tensión. Destacó las gestiones de la Cancillería, de la Embajada de Colombia en Washington y los esfuerzos de intermediación y posicionamiento internacional adelantados en distintos escenarios multilaterales.
Según la ministra, la reanudación del diálogo se guiará por cuatro objetivos centrales: restablecer una relación constructiva y en pie de igualdad con Estados Unidos; presentar información verificada sobre los avances de Colombia en la lucha contra las drogas y la seguridad; exponer la preocupación por la situación en Venezuela y ofrecer buenos oficios para evitar impactos regionales negativos; y ampliar la agenda bilateral hacia otros ámbitos de interés común.
Con lo acordado entre los presidentes Petro y Trump, el Gobierno colombiano considera que se inicia una etapa compleja pero necesaria de normalización de la relación bilateral. “Colombia es un país soberano, con política exterior independiente y con peso regional y global”, afirmó la canciller, quien concluyó que el Ejecutivo actuará con responsabilidad y pragmatismo para poner por delante los intereses nacionales. “Colombia va bien”, enfatizó.













