El presidente de Brasil Inácio Lula da Silva, desprecia a la Justicia y cree que los actos de corrupción no deben penarse aunque las pruebas sean contundentes, como es el caso de su amiga Cristina Kirchner condenada por delitos en la causa Vialidad.
Tan es así que no vacila en atropellar la independencia del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, designando a los magistrados que integran el máximo organismo judicial, al nombrar como ministros a sus acólitos.
En su afán por blindarse de futuras acciones judiciales en su contra, porque es importante recordar que la causa penal por la que Lula fue a prisión no es un caso cerrado. Se anuló el juicio por temas de jurisdicción del tribunal y no porque fuera inocente. En algún momento se reanudará, cuando la Justicia lo disponga.
Para protegerse, el mandatario brasileño impuso en el STF como magistrado a Cristiano Zanin, su amigo y abogado personal que lo defendió cuando estuvo preso. ¿Alguien puede pensar que será imparcial cuando se reanude el juicio en su contra?
Luego digitó en el STF la incorporación del juez Flávio Dino, también amigo personal del mandatario.
Flávio Dino ha confesado seguir siendo militante del Partido Comunista de Brasil. Durante la apertura de la IV Conferencia Nacional de la Juventud, en Brasilia, Lula confesó que estaba feliz de poder “colocar a un ministro comunista” en el Supremo Tribunal Federal (STF). “No saben lo feliz que estoy hoy. “Por primera vez en la historia de este país, logramos colocar, en la Corte Suprema de este país, a un ministro comunista, un colega del mismo calibre de Flávio Dino”, comentó.
Imaginen a cualquier ciudadano de Brasil que intente demandar por alguna causa que involucre al Partido Comunista, fácil es presumir que perderá el juicio.
La visita a la reclusa
Vamos a analizar parte por parte lo que escribió Lula en la red X, sobre la visita a su amiga Cristina Kirchner.
En su posteo señala: “Hoy visité a mi compañera y expresidenta Cristina Kirchner en su residencia de Buenos Aires. Me alegró mucho volver a verla y encontrarla tan bien, tan fuerte y con ganas de luchar”. Claro que su amiga está fuerte en la prisión dorada y con ganas de luchar para intentar no devolver al pueblo los millones de dólares del saqueo a las arcas del Estado y que debe entregar como dictaminó la Justicia.
En el siguiente párrafo el brasileño escribió: “Mi amistad con Cristina es de larga data y va mucho más allá de la relación institucional. Es el cariño y el amor de amigos, colegas en el ámbito político y en los ideales de justicia social y lucha contra la desigualdad”. La expresidenta jamás tuvo ideales de justicia social y nunca se la vio luchando contra la desigualdad, porque no movió un dedo cuando la pobreza crecía en Argentina, los niños morían de inanición en varias provincias, los jubilados se hundían en la pobreza más atroz y solo basta ver las cifras oficiales que dejó tras sus gobiernos.
Finalmente, Lula expresó: “Además de expresarle mi solidaridad por todo lo que ha vivido, le deseé toda la fuerza para seguir luchando con la misma determinación que ha caracterizado su trayectoria vital y política. Pude sentir el apoyo popular que ha recibido en las calles y sé lo importante que es este reconocimiento en los momentos más difíciles. Que estés bien y continúes tu lucha por la justicia”. No, Lula, Cristina no lucha por la justicia, nunca lo hizo. Su único esfuerzo fue para enriquecerse ella y sus cómplices.
Visitei hoje a companheira e ex-presidenta Cristina Kirchner (@CFKArgentina) em sua residência, em Buenos Aires. Fiquei muito feliz em revê-la e encontrá-la tão bem, com força e gana de luta.
Tenho por Cristina uma amizade de muitos anos que vai muito além da relação… pic.twitter.com/EMRwu5GiZj
— Lula (@LulaOficial) July 3, 2025













