
Caminar por Madrid es encontrarse en cada esquina céntrica con los forofos de uno y otro equipo, aunque los del Athletic parecen ser más, habrá que ver a la hora del partido, pero en cantidad los de Bilbao parecen ir ganando.
El factor extra fútbol lo ponen los radicales independentistas que amenazan pitar desde las tribunas los acordes del Himno Nacional de España y reprobar la presencia del Príncipe de Asturias.
Inadaptados hay en todos lados, nos dijo una fanática del Barça; vinimos a ver un partido de fútbol y no a pedir independencia. Del lado de los bilbainos un viejo seguidor del equipo de Bielsa, nos manifestó que no era el lugar ni el momento de pedir soberanía, eso que lo traten los políticos que para eso los votamos.
La controversia que generó la respuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid, respecto a que si se pitaba al Himno el partido debía suspenderse, parece haber quedado definitivamente zanjada; en el edificio sede del gobierno regional, dos inmensos escudos de los dos equipos que disputarán la final, les dan la bienvenida a Madrid.
Esperemos que todo se desarrolle dentro de los parámetros normales y que unos radicales, no empañen la fiesta que es de todos.
A su vez la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, consultada en la rueda de prensa de los viernes en el Palacio de La Moncloa, sobre la Final de la Copa del Rey, ha respondido: “Sólo espero ver buen fútbol y creo que ese es el ánimo mayoritario”.










