
El presidente de Bolivia, Evo Morales anunció la implementación del Plan de Empleo Urgente, instancia que prevé reducir el desempleo hasta un 2,7 por ciento, al tiempo de hacer insertar en el mercado laboral a los jóvenes del país.
En esta línea trascendió que el proyecto cuenta con una inversión de 346 millones de dólares para estructurar cinco programas que reducirán el desempleo en el país, dentro de los que se cuenta un mecanismo de fomento al empleo de jóvenes profesionales en el sector privado donde el Gobierno correrá con los gastos correspondientes a la Caja Nacional de Salud (CNS) y las cuotas para las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) durante un lapso determinado de tiempo.
“Los costos de beneficios sociales como es AFP y Caja Nacional de Salud va a pagar el Estado boliviano, el resto la empresa privada por un tiempo limitado dependiendo del contrato y puedo estimar, de los 2.000 bolivianos (Salario Mínimo Nacional) 70% es el salario, eso paga el privado, los beneficios sociales cancela el
Estado que es 30% en AFP y la CNS”, explicó en un comunicado de prensa emitido por el gobierno central.
De la misma forma trascendió que en este programa “si un privado contrata a un obrero, el Estado pasará a formarlo para que éste pueda prestar servicio”. Otro eje del plan es el incentivo al empleo y se trata de otorgar 5% en la calificación a aquellas empresas que pugnan por adjudicarse una obra que demuestren que generarán mayores fuentes de trabajo.
Por último, se impulsa el Fondo para Capital de Semilla destinado a financiar nuevos emprendimientos en ese rubro con una inversión de 9 millones de dólares a cargo del Banco de Desarrollo Productivo (BDP).












