El actor norteamericano Viggo Mortensen, que vivió algunos años en Argentina y se hizo fanático del club de fútbol San Lorenzo, se ha creído con derecho a opinar sobre el conflicto generado en torno al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).
El gobierno de Macri cesó a Alejandro Cacetta titular del ente del cine por presuntas irregularidades.
“En principio se vio que se mantenía la estructura de los negociados de la gestión anterior que había instalado La Cámpora (kirchneristas del gobierno anterior). Pero luego se advirtió que podía haber connivencia y posibles incompatibilidades con la función pública”, dijeron fuentes gubernamentales al diario Clarín.
Varios actores argentinos como Griselda Siciliani, Leo Sbaraglia y la uruguaya Natalia Oreiro, entre otros, salieron a defender a Cacetta.
A ellos ha unido su voz el actor Viggo Mortensen, quien con desconocimiento de causa y sin esperar a lo que dictamine la justicia sobre si hubo o no irregularidades económicas, se convirtió en juez y jurado y en un penoso video hace gala de un estilo poco académico y le habla al presidente Macri diciendo:
“Los sistemas de apoyo estatal al cine en países como Argentina y Francia son ejemplos únicos y exitosos del fomento cultural, y son admirados en todo el mundo. El cine argentino se autofinancia y es una fuente de orgullo para todos los argentinos” y finaliza expresando: “Así que Macri, Avelluto y todos los fanfarrones neoliberales: déjense de joder. No a la destrucción del cine argentino”.
Viggo: Te vendieron la historia mal, no cesan las ayudas al cine argentino, todo seguirá igual, lo único que los kirchneristas insertados alrededor del mundo cinematográfico no seguirán enriqueciéndose a costillas del pueblo.
Desechar la actuación de la justicia antes de que esta actúe para determinar responsabilidades, parece un acto de intolerancia, ni más ni menos.












