Barcelona – La jornada deportiva se ha visto empañada por la polémica extradeportiva. Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación de oficio tras los cánticos de carácter xenófobo e islamófobo registrados durante el encuentro entre las selecciones de España y Egipto.
Los hechos, que ya circulan de forma viral en redes sociales, incluyen proclamas como “musulmán el que no bote”, entonadas por un sector de la grada. La policía autonómica busca identificar a los autores de estos gritos por un presunto delito de odio.
La reacción de Carles Puigdemont
El expresidente de la Generalitat, el fugado Carles Puigdemont, no ha tardado en reaccionar a través de sus canales oficiales, elevando el tono contra la situación política en Cataluña. Puigdemont ha vinculado directamente estos comportamientos con la gestión del actual Gobierno catalán.
”Estos cánticos no son hechos aislados, sino el resultado de la agenda españolizadora del PSC“, afirmó el líder de Junts.
Según Puigdemont, el fomento de un nacionalismo español sin filtros por parte de los socialistas catalanes está generando un clima de exclusión que desemboca en este tipo de episodios discriminatorios.
Puntos clave de la polémica
- Investigación abierta: Los Mossos analizan las grabaciones de seguridad del estadio para identificar a los responsables.
- Protocolo contra el odio: La Generalitat ha recordado que existe “tolerancia cero” ante cualquier expresión de racismo en recintos deportivos.
- Tensión política: Las declaraciones de Puigdemont sitúan al PSC en el centro de la diana, acusándoles de permitir un retroceso en la convivencia multicultural de Cataluña a favor de una mayor “homogeneización” estatal.
El silencio del PSC
Por el momento, fuentes del PSC han evitado entrar en el cuerpo a cuerpo directo con Puigdemont, limitándose a condenar “cualquier forma de racismo en el deporte” y pidiendo dejar trabajar a la justicia sin politizar los incidentes de forma partidista













