EEUU levantó sanciones económicas contra Delcy Rodríguez, presidenta encargada del régimen chavista

"El retiro de la lista OFAC es una herramienta de negociación política, pero no borra el historial de una gestión marcada por el autoritarismo", señaló un consultor de riesgo político en Washington

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El régimen chavista sometido. Delcy Rodríguez con el Doug Burgum, Secretario del Interior de los Estados Unidos

WASHINGTON D.C. – En un giro inesperado de la política exterior estadounidense, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, bajo instrucciones directas del presidente Donald Trump, anunció este miércoles 1 de abril la remoción formal de Delcy Rodríguez de la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN).

Con esta medida, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) elimina las restricciones económicas que pesaban sobre la funcionaria, quien ha sido una pieza clave en la estructura del gobierno de Nicolás Maduro.

Claves de la decisión

La exclusión de Rodríguez de la “lista negra” de Washington responde, según fuentes cercanas al Despacho Oval, a una serie de servicios y disposiciones que la aliada de Maduro ha venido cumpliendo bajo las directrices de la administración Trump.

A pesar de la narrativa pública de confrontación, este movimiento sugiere una colaboración pragmática en las sombras que ha culminado en el alivio de las medidas personales contra la vicepresidenta del gobierno de facto.

Perspectiva de los analistas

Para los expertos en geopolítica, este levantamiento de sanciones no representa una exoneración moral ni política. Analistas internacionales coinciden en los siguientes puntos:

  • Responsabilidad intacta: La medida administrativa no “lava” la imagen de Rodríguez, a quien se le sigue vinculando con la arquitectura represiva del Estado.

  • Cómplice del régimen: Se mantiene la percepción de que sigue siendo una figura central en las violaciones a los derechos humanos documentadas en Venezuela.

  • Persecución activa: Los críticos señalan que, mientras se le otorga este beneficio, en el país continúa la persecución sistemática contra la disidencia y cualquier actor que se oponga al gobierno de Maduro.

“El retiro de la lista OFAC es una herramienta de negociación política, pero no borra el historial de una gestión marcada por el autoritarismo”, señaló un consultor de riesgo político en Washington.

Por ahora, el Departamento de Estado no ha emitido comentarios adicionales sobre si este beneficio se extenderá a otros miembros del círculo cercano de Miraflores o si representa un evento aislado en la estrategia de la Casa Blanca.