Argentina y la Justicia selectiva entre la velocidad del rayo y la parálisis política: los casos de Adorni, Kicillof y Galmarini

Está muy bien que se investigue, pero resulta llamativa la celeridad con la que el Ministerio Público Fiscal ha decidido imprimirle ritmo a la investigación sobre el vocero presidencial, Manuel Adorni. Mientras en los pasillos de Comodoro Py algunos expedientes parecen volar, otros duermen el sueño de los justos en un rincón de la provincia de Buenos Aires

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Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada, (Foto: ICN Diario)

En Argentina, la balanza de la Justicia parece sufrir de un problema de calibración crónico. No es solo que tarda y no llega, sino que, cuando decide moverse, lo hace con una asimetría que despierta, como mínimo, profundas suspicacias.

El contraste de velocidades entre causas que afectan al oficialismo nacional y aquellas que involucran al poder bonaerense pone de manifiesto un sistema que parece más atento al calendario político que al Código Penal.

Está muy bien que se investigue, pero resulta llamativa la celeridad con la que el Ministerio Público Fiscal ha decidido imprimirle ritmo a la investigación sobre el vocero presidencial, Manuel Adorni. Mientras en los pasillos de Comodoro Py algunos expedientes parecen volar, otros duermen el sueño de los justos en un rincón de la provincia de Buenos Aires.

Las 150 ambulancias “olvidadas” por el gobernador Kicillof

El caso de las ambulancias en Ensenada es el ejemplo más obsceno de esta parálisis. Hay al menos 150 unidades 0 KM, equipadas y listas para salvar vidas, juntando óxido y maleza en el predio del Hospital El Dique. La denuncia contra el gobernador Axel Kicillof y su ministro de Salud, Nicolás Kreplak, es contundente: se los acusa de incumplimiento de los deberes de funcionario público y de violar el artículo 36 de la Constitución Provincial, que ordena garantizar el acceso a la salud.

Tener ambulancias arrumbadas mientras los bonaerenses padecen por falta de traslados no es solo una negligencia administrativa; es un atentado directo contra la salud pública. Sin embargo, para la Justicia, este escenario no parece revestir la “urgencia” que sí encuentran en otras oficinas.

El 28 de febrero de 2024, TN informaba: Al menos 150 ambulancias compradas por Kicillof con fondos de Nación están sin usar y abandonadas en un predio

Las camionetas compradas para AySA a sobreprecio

Esta “ceguera selectiva” se extiende a otros hitos de la gestión anterior que siguen sin castigo ni explicación clara. ¿Qué sucede con la causa de las camionetas de AySA? La compra de vehículos con presuntos sobreprecios exorbitantes bajo la gestión de Malena Galmarini –esposa de Sergio Massa-  es otro expediente que parece haber caído en un agujero negro judicial.

Malena Galmarini, presidenta de la empresa estatal, Agua y Saneamientos Argentinos (AYSA) compró  con sobreprecio  613 camionetas marca Renault Kangoo a 42.000 dólares cada una y de 7 camiones eléctricos a 82.000 dólares cada uno.

Las camionetas compradas por AYSA  estaban valuadas en 2023 cuando se compraban en 14.000 dólares en el mercado, por lo se denuncia un sobrepago de 28.000 dólares por vehículo.

Lo sugestivo es que no se compraron directamente a la fábrica, sino que se adquirieron a un distribuidor. Una compra inexplicable a pocos meses de dejar el gobierno.

Cuando la Justicia acelera para unos y frena para otros, deja de ser Justicia para convertirse en una herramienta de presión o de protección, según el caso. Mientras los jueces y fiscales sigan sin medir con la misma vara el abandono de recursos vitales en Ensenada y los presuntos desmanejos en empresas estatales, la sociedad civil seguirá confirmando su peor sospecha: que en Argentina, la ley no es igual para todos, sino para quien no tiene el poder de turno para detener el reloj.