TEHERÁN / WASHINGTON – En un anuncio que ha sacudido el tablero geopolítico global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a través de un video en su red social, Truth Social, que el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, fue abatido este sábado durante una serie de ataques aéreos coordinados entre las fuerzas estadounidenses e israelíes en la capital iraní.
“Justicia para el mundo”
Con un tono firme, el mandatario estadounidense inició su mensaje calificando el suceso como un hito histórico.
“Khameneí, una de las personas más malvadas de la Historia, está muerto”, afirmó Trump.
El presidente subrayó que la eliminación del líder iraní representa un acto de justicia no solo para las víctimas directas del régimen, sino para la comunidad internacional. “Esto no solo es justicia para el pueblo de Irán, sino para todos los grandes estadounidenses y para aquellas personas de muchos países que han sido asesinadas o mutiladas por Khamenei y su banda de matones sedientos de sangre”, agregó, haciendo un llamado a la ciudadanía iraní a aprovechar lo que calificó como la “mayor oportunidad” para recuperar la soberanía de su país.

Indicios desde Israel
Casi de forma simultánea, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó la información durante una comparecencia oficial, destacando la precisión del operativo realizado en el centro neurálgico del poder en Teherán.
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El objetivo: El complejo de seguridad de alta prioridad donde se encontraba el ayatollah.
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El resultado: Una destrucción casi total de las instalaciones tras un “ataque sorpresa”.
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El estado de Khamenei: Según Netanyahu, existen “muchos indicios” de que el iraní no sobrevivió a la potencia de las detonaciones.
Repercusiones internacionales
La caída del máximo líder iraní abre un periodo de incertidumbre y potencial reconfiguración en el Medio Oriente. Mientras en Washington se celebra el éxito de la inteligencia militar, los mercados globales y las cancillerías de todo el mundo permanecen en alerta máxima ante posibles represalias de las fuerzas remanentes del régimen o de sus aliados regionales.













