El Gobierno de Chile anunció que ha decidido retirar su apoyo a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para asumir la Secretaría General de las Naciones Unidas, una postulación que había sido impulsada en conjunto con Brasil y México. La determinación se adopta en medio de un contexto internacional adverso y de una creciente dispersión de aspirantes provenientes de América Latina.
Bachelet figura entre los nombres que buscan suceder al actual secretario general, António Guterres, cuyo segundo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026. La exmandataria cuenta con una destacada trayectoria en el organismo multilateral, donde se desempeñó como directora ejecutiva de ONU Mujeres entre 2010 y 2013, y posteriormente como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022.
Desde el Ejecutivo chileno se argumentó que las condiciones actuales hacen inviable el éxito de la candidatura. Según se indicó, la proliferación de postulaciones dentro de la región y las diferencias con actores clave en el proceso de elección reducen significativamente las posibilidades de alcanzar los apoyos necesarios.
En línea con esta decisión, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las representaciones diplomáticas chilenas en el exterior cesarán sus gestiones para promover la candidatura de Bachelet. No obstante, el Gobierno precisó que, en reconocimiento a su trayectoria, Chile optará por no respaldar a ningún otro aspirante en caso de que la exmandataria decida continuar en carrera.
El presidente José Antonio Kast abordó públicamente la determinación, señalando que sostuvo una conversación previa con Bachelet para comunicarle la postura del Ejecutivo. El mandatario explicó que la fragmentación del respaldo regional anticipa una competencia prolongada y de alto costo político y diplomático, con escasas probabilidades de éxito.
Asimismo, Kast subrayó que el actual escenario global presenta desafíos complejos para la ONU, lo que, a su juicio, obliga a evaluar con cautela este tipo de postulaciones. En ese contexto, mencionó experiencias previas de participación internacional de Chile, como su rol en Haití, para ilustrar los cambios en el funcionamiento y la eficacia del organismo.
Pese al retiro del respaldo oficial, el Ejecutivo aclaró que la decisión no impide que Bachelet continúe su candidatura con el apoyo de otros países. Sin embargo, reiteró que Chile no participará activamente en la campaña ni respaldará alternativas en el proceso eleccionario.













