EE. UU. reúne a aliados latinoamericanos para lanzar ofensiva contra el “narcoterrorismo” e intensificar la guerra contra los carteles

Representantes de casi veinte países de América Latina y el Caribe participaron en un encuentro liderado por el secretario de Guerra estadounidense Pete Hegseth que busca fortalecer la cooperación en seguridad regional. La reunión antecede a la cumbre “Escudo de las Américas” convocada por el presidente Donald Trump en Miami

0
7

Estados Unidos promovió este viernes un nuevo marco de cooperación en seguridad con varios países de América Latina y el Caribe durante una conferencia celebrada en la sede del Comando Sur, en Doral, al sur de Florida. El encuentro fue encabezado por el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, quien presentó una declaración conjunta destinada a reforzar la coordinación regional frente a amenazas vinculadas al crimen organizado y al narcotráfico.

Durante su intervención, Hegseth subrayó que el documento reafirma la relación entre Washington y los países del hemisferio occidental, con énfasis en el respeto a la soberanía nacional y en el reconocimiento del valor estratégico de la región. El funcionario señaló que la iniciativa busca ampliar los mecanismos de cooperación tanto bilaterales como multilaterales para fortalecer la seguridad y enfrentar desafíos comunes.

Entre los ejes del acuerdo figura la colaboración en políticas de seguridad fronteriza, la protección de infraestructuras críticas y la intensificación de acciones conjuntas contra lo que las autoridades estadounidenses denominan “narcoterrorismo” y redes de narcotráfico. Según Hegseth, los países participantes también se comprometieron a coordinar respuestas ante futuras amenazas que afecten intereses compartidos en el continente.

La conferencia reunió a delegaciones de alrededor de veinte naciones, entre ellas Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, Honduras y República Dominicana. El encuentro congregó principalmente a gobiernos que Washington considera afines en materia de seguridad regional.

Sin embargo, la reunión dejó fuera a algunos de los principales actores de la región, como México, Colombia, Brasil y Nicaragua, lo que reflejó las divisiones políticas existentes en torno a la estrategia estadounidense contra el crimen transnacional.

El evento sirvió además como antesala de la cumbre “Escudo de las Américas”, programada para el sábado en Miami y organizada por el presidente Donald Trump, quien recibirá a varios mandatarios latinoamericanos de orientación conservadora para discutir cooperación en seguridad y control migratorio.

En el marco de estas conversaciones, Hegseth advirtió que Washington mantiene abierta la posibilidad de actuar de forma unilateral contra los carteles de la droga si lo considera necesario, al tiempo que instó a los países latinoamericanos a intensificar sus esfuerzos para combatir a estas organizaciones.

Por su parte, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Stephen Miller, defendió una estrategia que equipare la lucha contra los narcotraficantes con la ofensiva internacional contra grupos extremistas como el Estado Islámico o Al-Qaeda. Miller también afirmó que la inmigración irregular debe ser tratada como una amenaza de carácter terrorista, una postura que refuerza el enfoque de seguridad adoptado por la administración estadounidense en la región.