MADRID / MONTEVIDEO – El conflicto entre el escritor Raúl Vallarino y Penguin Random House ha alcanzado su punto de inflexión más crítico tras la denuncia del autor uruguayo por el uso indebido de capítulos de una de sus novelas. En un gesto de integridad poco común en la industria, Vallarino rechazó cualquier acuerdo, afirmando que “la dignidad y la ética no se venden”.
El conflicto, originado por el uso indebido de capítulos de ficción de su novela Mi nombre es Patria en el libro de otra autora de Penguin, ha culminado con la salida definitiva de Vallarino del grupo editorial.
El autor no solo exigió la devolución de sus obras inéditas, sino que demandó que su nombre y su fotografía fueran eliminados de la lista de autores de la compañía. “No me interesa trabajar con una editorial que no defiende los derechos de sus autores”, sentenció.
Ficción vs. realidad: el eje del conflicto
El litigio se centró en que pasajes de la autoría de Vallarino —fruto de su imaginación y no de la crónica histórica— aparecían replicados en la obra de una escritora española también autora de Penguin. El análisis de expertos independientes confirmó la tesis del autor uruguayo: tramas como la captación de un político uruguayo mediante una relación intima ficticia o ciertos procedimientos administrativos inventados, no figuraban en ningún otro registro histórico previo.
A pesar de que Penguin Random House intentó argumentar que se trataba de “hechos históricos”, la pericia técnica demostró que eran elementos de ficción únicos creados por Vallarino, dejando en evidencia el uso indebido de su propiedad intelectual.
Las revelaciones de Rusia: “Patria” y su alumno Putin

Tras recuperar su libertad creativa, Vallarino lanza ahora en España, a través de Dextra Editorial, la versión definitiva de “Mi nombre es Patria”. Esta edición incluye nuevos capítulos resultantes de su investigación directa en Moscú y San Petersburgo, donde logró documentar hechos reales que superan cualquier invención:
La labor docente de la espía: Detalles inéditos sobre África de las Heras como instructora de inteligencia en la Unión Soviética.
El vínculo con el Kremlin: La confirmación histórica de que “Patria” fue docente y formadora de un joven Vladímir Putin durante sus años de entrenamiento en el KGB, un dato que añade una dimensión geopolítica fascinante a la biografía de la espía nacida en Ceuta.

Un triunfo moral en las librerías
La publicación con Dextra representa un triunfo para Vallarino, quien prefirió recuperar sus derechos antes que aceptar un pacto de silencio. “Hoy el lector español tiene la oportunidad de acceder a la fuente original, a la investigación real y a la ficción legítima”, señalan desde su nueva casa editorial. Con este lanzamiento, Mi nombre es Patria se posiciona como el testimonio de un autor que defendió su integridad creativa y sus principios frente a las presiones del mercado editorial global.
El libro en formato papel y/o digital se puede adquirir a través del siguiente enlace:
https://www.dextraeditorial.com/comprar/255/mi/nombre/es/patria/













