Las Vegas (EE. UU.), 11 de febrero de 2026. —
La jornada de ayer dejó una estampa poco habitual en la Presa Hoover.
El viaje comenzó con la llegada a un paisaje árido que parece diseñado para que cualquier gesto humano parezca pequeño. Sin embargo, a medida que la carretera serpentea entre montañas rojizas, la presencia de la Presa Hoover irrumpe sin pedir permiso: un muro colosal encajado en la roca que impone respeto incluso a quien ha estudiado su estructura antes de pisarla. “Las fotografías no te preparan para la escala real”, el primer impacto visual es “como una bofetada de ingeniería pura”.
A partir de ahí, la visita se convierte en un paseo entre dos mundos. Por un lado, el exterior grandioso, con su estética Art Déco que recuerda que hubo un tiempo en el que incluso las obras más utilitarias aspiraban a ser bellas. Por otro, el interior de la presa, donde se desciende a túneles que mantienen intacta la atmósfera de los años treinta: tuberías que aún vibran con el caudal del Colorado, pasillos húmedos y un eco lejano de turbinas que trabajan desde hace casi un siglo. “Aquí sientes la ingeniería sin filtros, sin renders ni simulaciones. Esto está hecho para durar”.
Pero lo que más marcó el viaje no fue solo la obra, sino su relato humano. La guía revisó la historia de los miles de obreros que, durante la Gran Depresión, llegaron hasta el desierto buscando trabajo, estabilidad o simplemente un lugar donde sobrevivir. Sus vidas quedaron grabadas en el hormigón tanto como las marcas de los encofrados. Para la ingeniera, ese componente humano convierte la presa en un museo vivo: “No es solo infraestructura. Es memoria colectiva”.
El final del recorrido llega en el mirador, donde el contraste entre el lago Mead —cada vez más castigado por la sequía— y el vacío del cañón ofrece una metáfora casi inevitable: progreso y fragilidad conviven en un mismo golpe de vista.
La Presa Hoover demuestra que algunas construcciones no solo resisten el paso del tiempo… sino que siguen generando preguntas.
Andrea E. Cryan Villar es ingeniera en Topografía e Ingeniera en Organización Industrial por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).
Es Service Delivery Manager
















