España defiende el acuerdo UE-Mercosur como una oportunidad de crecimiento para el sector agroalimentario del país

El ministro de Agricultura destaca el potencial exportador del pacto comercial, subraya las garantías para los productos sensibles y reclama su aplicación anticipada para aprovechar cuanto antes sus beneficios

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El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, responde a las preguntas planteadas en la sesión de control al Gobierno celebrada en el Senado.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Luis Planas, ha reafirmado en el Senado el valor estratégico del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur para el sector agroalimentario español, al considerar que supone una oportunidad clara de expansión exterior y no una amenaza para los productores nacionales.

Durante la sesión de control al Gobierno, Planas explicó que el pacto permitirá la liberalización arancelaria del 93 % de los productos agroalimentarios europeos destinados a Mercosur, mientras que las importaciones desde estos países quedarán limitadas al 82 %. En su opinión, este equilibrio favorece especialmente a sectores clave para España como el aceite de oliva, el vino, los productos transformados, el porcino y los quesos.

El ministro hizo hincapié en que el acuerdo incorpora mecanismos específicos de protección para las producciones más sensibles. Entre ellos, destacó los contingentes arancelarios —que representan entre el 1 % y el 2 % del consumo comunitario según el producto—, las cláusulas de salvaguarda y un fondo de compensación. Asimismo, insistió en que cualquier importación deberá cumplir estrictamente la normativa europea en materia de sanidad y seguridad alimentaria.

Planas contextualizó el impacto del acuerdo recordando la fortaleza del sector agroalimentario español, que alcanzó un volumen de exportaciones de 77.600 millones de euros entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, con un superávit comercial superior a los 18.000 millones. A su juicio, la experiencia demuestra que los temores iniciales ante otros acuerdos comerciales se disiparon con el tiempo, dando paso a un notable crecimiento de las exportaciones.

En este sentido, el ministro defendió que la Comisión Europea impulse la entrada en vigor provisional del acuerdo antes de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resuelva la consulta planteada por el Parlamento Europeo. Recordó que este procedimiento ya se ha aplicado en anteriores pactos comerciales y recalcó que retrasarlo sería una excepción injustificada.