El ocaso de la “Calle de los Cines”: Lavalle y el silencio de una noche que ya no brilla en ​Buenos Aires

Caminar hoy por Lavalle, entre Florida y la Avenida 9 de Julio, es realizar un ejercicio de nostalgia involuntaria. Donde antes se agolpaban las multitudes para ver los estrenos en el Monumental, el Atlas o el Electric, hoy domina el silencio...

0
5
Lavalle en la noche - Foto: ICN Diario

Hubo un tiempo en que la calle Lavalle no dormía. Era el pulso eléctrico del microcentro porteño, un pasillo de luces de neón donde el olor a pochoclo se mezclaba con el de los cafés abiertos hasta el amanecer. Hoy, esa misma arteria que supo ser el epicentro del entretenimiento masivo en Argentina, atraviesa su hora más amarga, convertida en un corredor de persianas bajas y sombras inquietantes.

​De las marquesinas al olvido

​Caminar hoy por Lavalle, entre Florida y la Avenida 9 de Julio, es realizar un ejercicio de nostalgia involuntaria. Donde antes se agolpaban las multitudes para ver los estrenos en el Monumental, el Atlas o el Electric, hoy domina el silencio. La transformación del consumo cultural y el auge de los complejos en shoppings hirieron de muerte a sus salas; la pandemia, finalmente, parece haberle dado el tiro de gracia.

​Muchos de aquellos templos del séptimo arte han corrido suertes dispares:
​Templos religiosos: Algunos fueron reconvertidos en sedes de iglesias evangélicas.
​Locales comerciales: Otros funcionan como polirrubros o tiendas de ropa de bajo costo.
​Abandono total: Los más desafortunados permanecen cerrados, acumulando hollín y cartelería vieja.

La noche: entre la soledad y el peligro

​Al caer el sol, la metamorfosis es drástica. La calle que alguna vez fue “la más alegre de la ciudad” se vuelve hostil. Los restaurantes de manteles largos que atendían a trasnochadores han dado paso a locales de comida rápida que cierran temprano, dejando tramos enteros a oscuras.

​”Después de las diez de la noche, Lavalle da miedo. Ya no es el Centro que conocimos; es una zona de nadie donde caminar se siente como una apuesta”, comenta un histórico canillita de la zona.

La falta de circulación peatonal ha atraído la inseguridad. Los arrebatos y la sensación de desprotección son moneda corriente para quienes, por necesidad laboral o residencia, deben transitarla de madrugada. La vibrante vida nocturna ha sido reemplazada por una soledad que pesa, donde el eco de los propios pasos es lo único que se escucha.

Foto: ICN Diario

​¿Un futuro posible?

Si bien existen proyectos de reconversión para transformar las oficinas vacías del microcentro en viviendas residenciales, el presente de Lavalle sigue siendo una herida abierta en el corazón de Buenos Aires. Por ahora, la calle de los cines espera un guion que le devuelva el brillo, mientras sus antiguos habitués prefieren recordarla en blanco y negro, cuando las luces nunca se apagaban.