El giro de Delcy Rodríguez: Entre la retórica de soberanía y el servilismo ante Washington

Para diversos observadores, este cambio radical en el discurso de Rodríguez —que pasa del insulto a la búsqueda de validación— responde a un instinto de supervivencia política. El servilismo mostrado hacia las figuras de Trump y Rubio parece ser una estrategia para evitar el aislamiento total y, fundamentalmente, eludir el alcance de la justicia estadounidense

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En una reciente entrevista exclusiva para la cadena NBC, la “presidenta encargada” del gobierno de facto del chavismo, Delcy Rodríguez, mostró una postura que muchos analistas califican como contradictoria y servil ante la administración de Donald Trump. Pese a los años de retórica confrontativa contra el “imperio”, las declaraciones de Rodríguez sugieren un esfuerzo desesperado por ganar legitimidad ante la Casa Blanca.

Defensa legal y reconocimiento de Maduro

Rodríguez, actuando en su rol de funcionaria y abogada, insistió en la legitimidad de Nicolás Maduro como jefe de Estado, a pesar de los cuestionamientos internacionales sobre la transparencia de las actas electorales que nunca mostraron.

“Sin duda alguna, [Maduro] es el presidente legítimo de Venezuela. Hablaré como abogada: el presidente Maduro y la primera dama [Cilia Flores] son personas inocentes”, afirmó durante el encuentro.

Esta defensa surge en un contexto de alta presión judicial y política, donde la narrativa oficial intenta blindar la figura del mandatario ante posibles repercusiones legales internacionales.

Los puntos clave de la entrevista: ¿Sumisión o estrategia?

La charla reveló una apertura inédita hacia los funcionarios estadounidenses que anteriormente eran tildados de enemigos. Estos fueron los temas más relevantes:

  • Relación con la Casa Blanca: Describió el vínculo actual como “respetuoso” y confirmó contactos directos con el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.

  • Promesa electoral: Aseguró que el Gobierno mantendrá elecciones “justas y libres” bajo el marco constitucional, supeditando el calendario al avance del diálogo político.

  • Venta de crudo: Calificó el suministro de petróleo a EE. UU. como un acto de “justicia comercial”, justificando la reactivación de los canales de exportación hacia el norte.

  • Fondos Soberanos: Mencionó la existencia de dos fondos destinados a la infraestructura y ayuda social, financiados por la actividad energética.

  • Combate a la narrativa externa: Sostuvo que la diplomacia energética es la herramienta principal para “derribar noticias falsas” sobre la realidad venezolana.

Análisis: El factor miedo

Para diversos observadores, este cambio radical en el discurso de Rodríguez —que pasa del insulto a la búsqueda de validación— responde a un instinto de supervivencia política. El servilismo mostrado hacia las figuras de Trump y Rubio parece ser una estrategia para evitar el aislamiento total y, fundamentalmente, eludir el alcance de la justicia estadounidense.

La sumisión sugiere que, tras la fachada de confrontación, existe un temor latente de que, una vez que el actual esquema de poder deje de ser útil para los intereses estratégicos de Washington, los altos mandos en Caracas enfrenten el mismo destino de otros líderes señalados por tribunales internacionales.

En la entrevista dejo que “He sido invitada a EEUU, pero viajaré cuando se establezca plenamente cooperación con Washington” y cuando tenga claro que no irá presa por sus delitos, explican analistas.