El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia informó que, tras la evaluación técnica realizada junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), no se encuentra justificada la emisión de un llamamiento internacional ni la solicitud de asistencia humanitaria externa frente a la emergencia generada por las inundaciones y el frente frío que afectan a distintas regiones del país.
La decisión se sustenta en el concepto técnico de la UNGRD, autoridad competente en la materia conforme a la Ley 1523 de 2012, que concluyó que la situación no ha superado las capacidades operativas y funcionales del Estado en la fase de respuesta inmediata. En consecuencia, no procede la activación de un mecanismo de carácter excepcional y subsidiario como el llamamiento internacional, el cual solo se contempla cuando existe un desbordamiento real de las capacidades nacionales.
Desde el inicio de la emergencia, la Cancillería informó, que a través de su Dirección de Cooperación Internacional, mantiene presencia permanente en el Puesto de Mando Unificado Nacional, donde gestiona apoyos técnicos y asesoría especializada en articulación con la UNGRD. Paralelamente, sostiene coordinación activa con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), con el fin de contar con mecanismos de cooperación disponibles en caso de que la evolución del escenario así lo exija y medie la recomendación técnica correspondiente.
En el ámbito interno, el Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo recomendó la declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica, medida adoptada por el presidente de la República por un término de 30 días. Con esta decisión se busca agilizar la asignación de recursos, garantizar seguridad jurídica en la contratación y fortalecer la respuesta institucional ante los impactos económicos, sociales y ambientales derivados de la contingencia.
El Gobierno enfatizó que la activación de un llamamiento internacional no constituye un acto declarativo ni preventivo, sino un instrumento técnico que debe ajustarse estrictamente al marco normativo vigente y a los protocolos establecidos. En ese sentido, reiteró que proceder sin que exista una superación material de las capacidades nacionales sería contrario a los principios de responsabilidad jurídica y soberanía.
En el terreno, el Estado ha desplegado una respuesta escalonada y coordinada a través del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Se encuentran activos los Consejos Municipales y Departamentales de Gestión del Riesgo, así como los Puestos de Mando Unificado territoriales y el nacional. Además, se ha movilizado asistencia humanitaria, equipos técnicos y voluntariado, con el acompañamiento de entidades técnicas y operativas como el IDEAM, DIMAR, la Defensa Civil, los cuerpos de bomberos y las Fuerzas Militares.
El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, confirmó que el país mantiene capacidad operativa suficiente para atender la emergencia en su fase actual. No obstante, las autoridades aseguraron que el monitoreo es permanente y que, de presentarse un escenario distinto, se activarán los mecanismos internacionales previstos, previa recomendación formal de la autoridad técnica competente.













