Brasil: el STF busca “autocorrección” ante crisis de legitimidad: Cármen Lúcia nombrada por Lula relatará el nuevo Código de Ética

En la apertura del Año Judicial 2026, el presidente del Supremo de Brasil, Edson Fachin, admitió la necesidad de poner límites a la Corte. Sin embargo, la designación de la ministra Lúcia —nombrada originalmente por Lula— genera escepticismo sobre la imparcialidad de la reforma

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Brasilia (DF), 2 de febrero de 2026 - La magistrada de la Corte Suprema Cármen Lúcia durante la apertura del Año Judicial 2026 del Supremo Tribunal Federal (STF). Foto: Marcelo Camargo/Agência Brasil

En un clima de alta tensión política y crecientes cuestionamientos sobre la imparcialidad del máximo tribunal de Brasil, el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Edson Fachin, anunció este lunes la creación de un Código de Ética para los miembros de la Corte. La tarea de redactar y coordinar esta propuesta recaerá en la ministra Cármen Lúcia.

La medida surge en un momento crítico para la institución. Actualmente, el STF cuenta con una mayoría de magistrados designados durante las gestiones de Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, lo que ha alimentado las críticas de diversos sectores de la sociedad que denuncian una pérdida de independencia del Poder Judicial frente al Ejecutivo.

Un nombramiento bajo la lupa

La elección de Cármen Lúcia como relatora no ha estado exenta de polémica. Si bien es una magistrada de larga trayectoria, su designación inicial por parte de Lula da Silva durante su primer mandato despierta dudas sobre si este nuevo reglamento será una herramienta de control real o una medida meramente cosmética para calmar la opinión pública.

Para los críticos, que un código destinado a restaurar la confianza ciudadana sea liderado por una figura vinculada al oficialismo histórico no ofrece las garantías de neutralidad que la crisis actual demanda.

“Momentos de autocorrección”

Durante la solemne sesión inaugural del Año Judicial 2026, que contó con la presencia del propio presidente Lula y los líderes del Congreso, Hugo Motta y Davi Alcolumbre, Fachin fue inusualmente directo sobre la fragilidad del sistema:

“Los momentos de adversidad exigen más que solo retórica; requieren responsabilidad institucional, límites claros y absoluta fidelidad a la Constitución”, afirmó Fachin.

El presidente de la Corte reconoció que el tribunal atraviesa un proceso de “autocorrección” y subrayó que los jueces deben hacerse responsables de sus decisiones. No obstante, el camino no será sencillo: existe una fuerte resistencia interna entre varios ministros que se oponen a ser regulados por un reglamento estricto.

El desafío del consenso

Fachin se comprometió a buscar el diálogo con sus colegas para vencer las reticencias y lograr la aprobación del texto. El objetivo declarado es generar “confianza ciudadana”, un activo que parece haberse erosionado ante la percepción de una Corte alineada con intereses partidarios.