El Presidente de la República, Gabriel Boric, abordó este miércoles la controversia generada en torno al proyecto de cable submarino de fibra óptica que busca conectar Chile con Asia, en particular con Hong Kong, a través de una empresa de capitales chinos.
La declaración del Jefe de Estado se produce luego de que la administración de Donald Trump resolviera sancionar a tres autoridades chilenas, entre ellas el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, mediante la revocación de sus visas. Washington argumentó que la iniciativa —conocida como “Chile China Express”— podría representar un riesgo para la seguridad hemisférica.
A través de su cuenta en la red social X, el Mandatario precisó que el proyecto se encuentra actualmente en etapa de análisis, conforme a los procedimientos institucionales vigentes para este tipo de infraestructuras estratégicas. En esa línea, indicó que instruyó a los organismos sectoriales competentes a recopilar todos los antecedentes técnicos, regulatorios y geopolíticos necesarios para adoptar una determinación debidamente fundamentada.
Boric subrayó que los plazos de evaluación superan el término de su administración, por lo que la decisión definitiva sobre la continuidad o eventual descarte de la iniciativa corresponderá al gobierno que asuma en marzo de 2026, encabezado por José Antonio Kast.
En su mensaje, el Presidente reafirmó que las decisiones en materia de infraestructura crítica y política exterior se adoptan considerando el interés nacional, el respeto irrestricto a la legislación chilena y el principio de neutralidad tecnológica. Asimismo, destacó la tradición multilateral de la diplomacia chilena como una política de Estado que trasciende a los gobiernos de turno.
Finalmente, el Jefe de Estado enfatizó que su responsabilidad es resguardar la soberanía del país frente a cualquier presión externa, asegurando que Chile ejercerá su derecho a decidir autónomamente en asuntos estratégicos.













