WASHINGTON D.C. — En una comparecencia desde la Sala de Prensa de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump abordó la situación actual de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, enfocándose en uno de los puntos más críticos para la transición: la liberación de los presos políticos por parte del mando que aún encabeza Delcy Rodríguez.
A pesar de las críticas de diversas organizaciones de Derechos Humanos sobre la lentitud de las excarcelaciones, el mandatario estadounidense proyectó una mezcla de optimismo y pragmatismo.
Un proceso bajo observación
Al ser cuestionado sobre si el ritmo pausado de las liberaciones podría entorpecer la estabilización del país, Trump señaló que los canales de comunicación con el liderazgo actual en Caracas siguen abiertos bajo condiciones claras.
«Han acordado que van a dejar salir a la mayoría de ellos, supongo», afirmó el presidente, haciendo referencia a los compromisos pactados con el sector del régimen que gestiona la transición.
La advertencia: No habrá “cheque en blanco”
Sin embargo, el mandatario fue enfático al aclarar que la administración estadounidense no espera una amnistía total e inmediata sin revisar los expedientes. Trump subrayó que cada caso será evaluado individualmente.
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Evaluación de casos: «Depende de lo que hayan hecho», advirtió, sugiriendo que el proceso no será automático para todos los detenidos.
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Reconocimiento de avances: «Han liberado a muchos, han liberado a muchos presos políticos en Venezuela», enfatizó, buscando validar los pasos dados en las últimas semanas.
El contraste con la realidad en terreno
Pese al tono alentador de la Casa Blanca, la realidad descrita por ONGs y observadores internacionales es distinta. Los reportes indican que, aunque ha habido movimientos, la gran mayoría de los detenidos por motivos políticos permanece en los centros de reclusión, y el flujo de salidas es considerablemente menor al esperado por las familias de las víctimas.
La administración Trump parece apostar por mantener la presión diplomática mientras permite que el proceso avance bajo los términos negociados, evitando, por ahora, un choque directo que detenga las liberaciones ya iniciadas.













