BUENOS AIRES – El paisaje habitual de los miércoles frente al Congreso de la Nación sumó esta tarde un nuevo capítulo, aunque marcado por una notable desproporción. Una nueva movilización de jubilados y pensionados se concentró en las inmediaciones del Palacio Legislativo para reclamar mejoras en sus haberes, pero se encontró con un despliegue de seguridad que superaba ampliamente en número a los manifestantes.
Desde temprano, un extenso vallado metálico bloqueó por completo los accesos principales al edificio, impidiendo que la columna —notablemente más reducida que en ocasiones anteriores— pudiera acercarse a las escalinatas del Congreso, según pudo observar un equipo de ICN Diario presente en el lugar.
Un despliegue de fuerzas tres veces superior
La particularidad de la jornada fue la masiva presencia de efectivos de diversas fuerzas federales. En un operativo coordinado por el Ministerio de Seguridad, se pudo observar el despliegue de:
-
Policía Federal Argentina (PFA)
-
Gendarmería Nacional
-
Prefectura Naval
El contraste era evidente: mientras un puñado de jubilados sostenía carteles y banderas, cientos de efectivos con equipos antidisturbios, escudos y camiones hidrantes custodiaban una Plaza de los Dos Congresos prácticamente vacía. “Es una provocación que gasten más en este operativo que en pagarnos lo que nos deben”, comentaba una de las manifestantes entre el ruido de los bombos.

Las consignas de siempre
Pese a la escasa convocatoria de este miércoles, las consignas no variaron. Los reclamos giraron en torno a:
-
El rechazo al veto sobre la movilidad jubilatoria.
-
La recomposición de los haberes frente a la inflación.
-
La defensa del PAMI y la cobertura total de medicamentos.
La jornada transcurrió sin incidentes graves, en gran parte debido a la falta de masa crítica de manifestantes para desbordar las vallas, aunque se vivieron momentos de tensión verbal cuando algunos adultos mayores intentaron increpar a los efectivos que formaban los cordones de seguridad.
Pasadas las 17:00 horas, el grupo comenzó a desconcentrarse de manera pacífica, dejando tras de sí las vallas vacías y un operativo de seguridad que permaneció firme hasta que la última bandera fue retirada.














