
BUENOS AIRES – A pesar de su actual situación judicial, Cristina Fernández de Kirchner volvió a irrumpir en la escena política internacional. A través de su cuenta en la red social X, la exmandataria -presa por corrupta- lanzó una férrea defensa de su aliado estratégico, Nicolás Maduro, tras las recientes acciones de la administración de Donald Trump hacia el Palacio de Miraflores.
“Se puede estar a favor, en contra o no importarte el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, pero nadie puede negar que el pasado sábado por la madrugada la administración Trump en EEUU volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”, expresó Kirchner en respaldo a su socio Nicolás Maduro.
Una relación marcada por la sombra de la corrupción
El mensaje no ha pasado desapercibido para la opinión pública ni para la justicia. La relación entre el kirchnerismo y el chavismo ha sido, desde sus inicios, objeto de investigaciones por financiamiento ilegal y retornos de dinero.
Analistas y detractores recordaron de inmediato hitos oscuros de esta alianza:
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El caso Antonini Wilson: En 2007, la interceptación en el aeropuerto de Ezeiza de una valija con 800.000 dólares no declarados y destinados a la campaña presidencial de Cristina Kirchner por orden de Hugo Chávez.
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Condecoraciones polémicas: Durante su mandato, en 2013, Kirchner llegó a otorgar a Maduro la Orden del Libertador San Martín, la máxima distinción del país, justificando la “ayuda económica” recibida, que muchos hoy califican como un saqueo sistemático a las arcas venezolanas para beneficio personal y político en Argentina.
Críticas desde el encierro
Actualmente, Cristina Kirchner se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria tras ser hallada culpable en causas de corrupción que involucran el desvío de fondos públicos. Para diversos sectores de la oposición, este posteo no es solo una declaración diplomática, sino un gesto de lealtad hacia un “cómplice” en una red de beneficios mutuos que operó durante más de una década en la región.
Mientras Venezuela atraviesa una crisis humanitaria y política sin precedentes, Kirchner opta por centrar su discurso en la soberanía y la crítica a Washington, omitiendo las denuncias de violaciones a los derechos humanos que pesan sobre el régimen de Maduro.
En su posteo, la convicta finaliza diciendo que a EEUU solo le interesa “apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta”. Justamente ella que, a cara descubierta, le robó todo a los argentinos.













