La masiva seguridad o el crepúsculo de la libertad (Cap. 2)

Por qué cambió de Religión y de nombre el Apóstol Pablo

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Este pasaje, registrado en Hechos 9:17-18, narra cómo Ananías obedece a Dios y visita a Saulo de Tarso en Damasco tras su ceguera en el camino. Al imponerle las manos, le llama "Hermano Saulo" y le confirma que Jesús lo envió para que recupere la vista y sea lleno del Espíritu Santo, provocando la caída de "escamas" de sus ojos y su posterior bautismo

Por el Dr. Sol Ángel Oluna.-

Con el amigo Benavente Urbino, en definitiva, nos habíamos dado a una conversación inesperadamente muy instructiva para mí. El Dr. Benavente Urbino, abogado de profesión, y docente universitario en Historia del Derecho. Recuerdo que hablábamos de política, de las elecciones que se avecinaban a pocos días de esa conversación.

La misión de Ananías: Jesús se apareció en una visión a Ananías y le indicó que fuera a la casa de Judas en la calle Recta para encontrar a Saulo, quien estaba allí.

La curación: Ananías impuso sus manos sobre Saulo, diciendo que el Señor lo enviaba para que recuperara la vista y fuera lleno del Espíritu Santo.

El resultado: Al instante, “algo como escamas” se desprendió de sus ojos, y recobró la vista. Luego, Saulo fue bautizado y recuperó las fuerzas.

Con Pablo nace el cristianismo universal y muere el politeísmo greco romano.

La ciudad pujante y rica de Éfeso, pierde sus riquezas y su gran comercio turístico bajo el templo a la Diosa Artemisa, después de las prédicas de Pablo ante multitudes que se reunían ese Majestuoso Templo de Mármol construido en Honor y Rituales de Ofrendas a la Diosa del Matrimonio, la fertilidad y la fortuna, la Diosa Artemisa.

Pablo será apresado por influir demasiado con sus ideas en contra del politeísmo romano. Es encarcelado, y luego deportado de esa ciudad.

Un gran orador de Éfesos, había advertido que la prédica de este hombre perjudicaba los valores de su civilización, injuriaba a la diosa del matrimonio y la fortuna, y perjudicaba el negocio turístico de esa ciudad.

El vidriero tenía razón, al tiempo del exilio forzoso de Pablo, la ciudad perdió su esplendor, lo mismo pasó con el hermoso y más grande templo de esos tiempos, porque la inmensa mayoría de la población de esa ciudad muy próspera, gracias al turismo de las artesanías de la diosa, souvenir de la diosa, y el atractivo del templo majestuoso de la misma, cayeron en el olvido de su población, porque se había convertido al cristianismo que aquel delgado judío que hablaba en perfecto griego les había enseñado.

Sabías que, a este templo, como a todos los que construían los romanos, los hacían con la mano trabajadora de criminales, asesinos, conspiradores, sacrílegos de sus religiones que armaban rebeliones, ladrones, etc.

Parte de aquellas condenas penales, era trabajar en las minas de extracción del mármol y el granito, y en la construcción de las grandes obras de ingeniería y arquitectura, lo mismo hacían los antiguos griegos.

Al saber esto, no nos puede sorprender que Nayib Bukele en estos tiempos utilice los mismos recursos con presos que son criminales muy peligrosos, asesinos y narcotraficantes violentos, que habían ocupado su país en un 75% de sus actividades.

Habían construido un Estado Paralelo, cuyo poder era la violencia indiscriminada, las conspiraciones, los asesinatos, los raptos a niños, secuestros y ocupación de propiedades privadas…

Te darás cuenta, que una civilización cae en manos de otra, cuando las masas se convencen de pertenecer a otros valores, a otros dioses, a otros ritos, a otras costumbres.

Los seres humanos viven haciendo grupos masivos en los que se identifican con ciertas ideas, y las mismas son predominantemente éticas, desde ahí se construye un modelo del poder político.

Recuerdo que también le comenté a Benavente Urbino el sentido de esa genial novela de Lampedusa: Il Gato Pardo, y más o menos lo hice de esta manera:

-Me doy cuenta que parecemos aquellos dos personajes de la Novela que escribió el Príncipe de Lampedusa: Il Gato Pardo.

-Ah, sí, sentí muchas y muy buenas referencias de esa obra literaria, pero te confieso que no la leí – esto me respondió el amigo Urbino.

-Deberías – le respondí inmediatamente y me lancé con una apretada sinopsis de su contenido narrativo.

Empecé a narrar oralmente de la siguiente manera, al menos recuerdo que estas cosas dije acerca de la historia que narra Giuseppe di Lampedusa.

“Mirá, El gatopardo se desarrolla en Sicilia durante la Unificación de Italia (Risorgimento), principalmente en la década de 1860, mostrando la transición del Antiguo Régimen aristocrático a la nueva Italia unificada, la lucha de clases y el ascenso de la burguesía, encarnado en la figura del Príncipe Salina que observa la decadencia de su clase frente a los cambios políticos y sociales.

Lo que plantea la novela entre varios puntos es el contexto histórico de la Unificación Italiana (Risorgimento): La novela ambienta sus eventos durante la campaña de Garibaldi y los Camisas Rojas para unificar Italia, un proceso que significó el fin del Reino de las Dos Sicilias y la anexión a la nueva monarquía italiana. Caía la aristocracia más resistente de Europa, la Casa Saboya.

Ambos protagonistas de esa agonía, conversaban al respecto. El Sr. Tancredi desprende un comentario inesperado y sorprendente para su amigo, el astrónomo y sacerdote Ambrosio.

Llegó a manifestar que dentro de todo estaba bien, que él estaba en paz consigo mismo y con su historia, a pesar de pertenecer a esa aristocracia que caía en manos de los republicanos. Después de todo, la historia nos enseña que cada régimen, cada modelo de civilización, como todo en la vida misma, toca a su fin, cumplió con su rol en el largo convoy de los siglos.

Ahora les tocará a ellos, Dios los inspire para que hagan las cosas bien.”

Cuando cerré con esta reflexión, de inmediato me espetó:

No es aplicable en este caso. Porque esta nueva tribu ideológica no es otra que el macabro totalitarismo socialista. Estamos asistiendo, mi querido amigo, a la decadencia del Occidente Libre, y Racional. Aquel Occidente que atravesó dos guerras mundiales en el Siglo XX. El que soportó la Guerra Fría contra ese régimen totalitario y de perpetuo espionaje militar, está volviendo con otras estrategias, y nuestro Occidente Libre y Racional no tiene el vigor ético de aquel, ni la razón de ser de ese Occidente. No es un cambio hacia un futuro que podría ser venturoso, como el de Pablo matando una religión politeísta y a un Imperio, o Garibaldi derrotando la aristocracia italiana en nombre de la República de Italia.

En resumen, es el retrato de una época con un profundo cambio en Sicilia, donde el viejo mundo aristocrático cede ante la modernidad y el nacionalismo, aunque las estructuras de poder se reconfiguran más que desaparecer por completo.

En cambio, en estos tiempos, lo que está ocurriendo de modo sistemático, hipócrita y artero es una revolución de sistema, una guerra civil legal e institucional, derrocando a un sistema de libertades y garantías individuales, por un modelo colectivista con un socialismo reeditado desde una nueva forma de presentarlo a las masas.

Me quedé pensando: ¿Por qué mi amigo había referido al hecho de que Artemisa sería hoy por hoy de una gran vigencia, y recordé que me citó un pasaje del libro del Ingeniero Alejandro Peña Esclusa?: La Guerra Cultural del Foro de Sao Paulo Este autor es el gran experto investigador del significado y poder político continental de esta organización internacional, que no es otra cosa que marxismo leninismo reivindicado en y para  América Latina, y  por Fidel Castro, Inacio Lula da Silva y Mario Lutbekin… entre tantos otros.

En ese libro publica los documentos oficiales presentados a la ONU, como, por ejemplo, la Nueva Religión Politeísta y Panteísta de esta Organización de las Izquierdas Marxistas, a un Nuevo Orden Mundial; sosteniendo en un documento oficial el Inmanentismo y la doctrina religiosa de la Pacha Mama, que logre dar con la abolición del cristianismo, y su teología trascendente.

Dentro de este panteísmo politeísta y terrenal, aceptan todo tipo de religiosidad politeísta y pagana; en este sentido la Diosa Artemisa sería fácilmente manipulable en su historia mítica, por ejemplo, de parte del feminismo radical, unido a la sociedad de la diversidad sexual o del género, planteando así que los griegos ya concebían lo mismo.

Claro, mi amigo, la vio clarísima a esta jugada… la diosa y la gran ciudad de Éfeso, que cayeron en manos de la prédica cristiana de San Pablo, hoy podrían, desde el nombre de la Diosa derribar al cristianismo de su principal teólogo. Paradójicamente desde una organización internacional que lleva el nombre del gran apóstol Pablo, se podría mediante el sincretismo animista y panteísta de la diosa Artemisa, conquistar millones de voluntades religiosas.

No quise pensar más en todo esto; puse mis auriculares de nuevo, y empezaron los primeros acordes de The Ocean … un hermoso tema de Richard Hawley.

Volví de ese recuerdo, y me encontré haciendo la cola para emitir mi voto, en ese día de octubre del año 2025. Me encontré con dos amigos de la vieja infancia. Uno se había hecho muy comunista, el otro era muy blanco, tanto como la tradición perimida del Saravismo y la Patria Gaucha.

Sabía lo que ambos iban a votar, porque cada uno de ellos pertenecían a grupos políticos que les ofrecían una ética de la organización social, una ética de la configuración política, legislativa, económica y de la justicia de nuestro país.

En cambio, yo, yo miraba aquella conversación con ese gran amigo, a quien tuve que despedir días después de estos últimos comicios, porque también había decidido partir hacia la eternidad de un olvido masivo, y el endeble recuerdo de quien escribe esta nota.

Entonces una vez más, comprendí con intensa emoción y razón esclarecida, que la condición humana siempre se masificará, será visceral, será emotiva y emocional de acuerdo a ciertas ideas morales, al sentido de pertenencia a un grupo masivo, y siempre sentirán que en frente tienen a un enemigo que frustrará los sublimes y trascendentes planes de su credo.

Entendí que el único credo viable es la Libertad y la Razón. Sólo esa es la vía: El íntimo desarrollo individual; pero esa intimidad necesita proyección, además necesita expresión y capacidad de acción social. Esa libertad individual, entonces, necesita una sociedad cuyas bases indiscutibles sean la acción y la razón individual de la libertad.

Conclusión:

Esa conversación versó acerca de la historia de Occidente, de la familia, el matrimonio, el sentido del poder… De los griegos: la democracia y la razón. De los romanos: la ingeniería avanzada, el derecho y el ejército más poderoso y profesional.  De la cristiandad, la fe en la libertad, la compasión y la salvación individual.

Cuantos prismas con esas memorias, millones de volúmenes que ordenan nuestra historia, millones de memoria vegetal, al decir de Umberto Eco.

Cuantos millones de papeles en votos, en estas elecciones, que hubiera sido mucho más afortunado si en vez de votos al poder, hubieran sido papel higiénico.

LEA: El primer capítulo de esta columna