
En un giro cinematográfico que redefine el tablero político de América Latina, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) parece haber tomado las riendas de la seguridad y la transición en Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el vacío de poder está siendo llenado por una presencia estadounidense cada vez más abierta y desafiante, según altas fuentes venezolanas, que prefieren el anonimato.
Aterrizaje en Maiquetía y reunión de alto nivel
La mañana de este sábado 17 de enero, el Terminal Rampa 4 del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar fue escenario de un evento sin precedentes. El avión de transporte estadounidense LM-100J Hercules, matrícula N96MG, vinculado directamente a operaciones de la CIA, realizó una visita exprés en suelo guaireño.
Horas antes el Director de la CIA, John Ratcliffe, sostuvo una reunión privada con Delcy Rodríguez. El encuentro, que duró apenas unas horas, marca el reconocimiento de una nueva realidad administrativa en el Palacio de Miraflores.
La inteligencia cubana
El despliegue estadounidense no se limita a la diplomacia de pasillo. Informes de inteligencia sugieren que agentes de la CIA custodian ahora personalmente a Delcy Rodríguez y a su hermano, Jorge Rodríguez.
Esta medida se implementó tras el estrepitoso fracaso de los anillos de seguridad cubanos durante la operación militar que culminó con la detención de Maduro. Desde La Habana, el régimen cubano ha calificado la actitud de los hermanos Rodríguez como una “traición histórica”, acusándolos de recibir órdenes directas de Washington para salvar su propio pellejo político.
Negociaciones secretas: el factor Cabello
Aunque la captura de Maduro sorprendió al mundo, los cimientos de este cambio se habrían puesto meses atrás. Se ha revelado que funcionarios de la administración de Donald Trump mantuvieron contactos secretos con Diosdado Cabello, actual Ministro de facto del Interior.
Cabello, tradicionalmente considerado la figura más radical del chavismo, habría sido -según algunas fuentes- una pieza clave en las conversaciones que facilitaron el camino hacia la intervención, evidenciando una fractura interna en el seno de la Revolución Bolivariana que terminó por implosionar desde dentro. Cabello busca zafar de las órdenes de detención y de que EEUU, quite la millonaria recompensa por su captura.
Estado actual de la situación:
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Presencia militar: El espacio aéreo y los terminales estratégicos muestran una vigilancia coordinada entre fuerzas remanentes locales y logística estadounidense.
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Ruptura con Cuba: La influencia de los servicios de inteligencia G2 ha sido neutralizada y reemplazada por protocolos de la CIA.
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Incertidumbre en las bases: Mientras la cúpula negocia, los sectores populares observan con desconcierto el cambio de mando hacia sus históricos adversarios.










