El Gobierno de Estados Unidos emitió este sábado una nueva alerta de seguridad para Venezuela en la que advierte sobre la actuación de milicias armadas que, según reportes oficiales, estarían instalando retenes, cortando carreteras y revisando vehículos en busca de ciudadanos estadounidenses o de indicios de apoyo a Estados Unidos.
La Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado actualizó su recomendación de viaje, que mantiene a Venezuela en el nivel más alto de riesgo, e instó a los estadounidenses a no viajar al país sudamericano o a abandonarlo “de inmediato”, ahora que se han reanudado los vuelos internacionales.
En el aviso, Washington señala que existen reportes de grupos conocidos como colectivos que operan de manera armada en distintas zonas, realizando controles irregulares y solicitando documentación o pruebas de nacionalidad. “Antes de salir, los ciudadanos estadounidenses deben extremar precauciones y estar atentos a su entorno”, indica la advertencia, que subraya el carácter impredecible de la situación de seguridad.
Las autoridades estadounidenses también recordaron que en Venezuela persisten riesgos graves, entre ellos detenciones arbitrarias, criminalidad, inestabilidad política y limitaciones en los servicios básicos y sanitarios, factores que refuerzan la recomendación de evitar cualquier desplazamiento al país.
El Gobierno venezolano reaccionó rechazando de plano la alerta. En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que las denuncias se basan en “relatos inexistentes” diseñados para crear una percepción de peligro que, según Caracas, no corresponde con la realidad. La cancillería sostuvo además que todas las armas del país están bajo control del Estado y que el Gobierno es “el único garante del monopolio legítimo de la fuerza y de la tranquilidad del pueblo”.













