El 13 de diciembre de 2016, tras largas gestiones del régimen cubano en el Parlamento Europeo, se suscribió el ACUERDO DE DIÁLOGO POLÍTICO Y DE COOPERACIÓN (ADPC) entre la Unión Europea y Cuba, confiados los europeos en que la apertura y el financiamiento iban a mejorar las condiciones de los cubanos. Esto no fue más que un engaño más de los comunistas cubanos que, sabedores de que no cumplirían con las cláusulas de libertades, tomarían todo el dinero que les entregaran para sus propios fines, contando con que nunca los fiscalizarían.
Las sospechas sobre la deshonestidad de los comunistas no tardaron en surgir, por ello el 16 de diciembre de 2021, el Parlamento Europeo emitió un resolutivo para exigir el fin de la represión al pueblo cubano y una visita a la isla para investigar, dicho resolutivo no tuvo respuesta del régimen cubano.
Poco después, votaron una resolución exigiendo el respeto a los derechos humanos y la liberación de los presos políticos, tampoco hubo respuesta.
Sin embargo, esto no ha pasado desapercibido para los luchadores por la libertad en Cuba y en el mundo, y así fue como se iniciaron visitas al Parlamento Europeo desde el año 2022, con aliados de la lucha cubana por la libertad, como el Eurodiputado Hermann Tertsch, y se pudo exponer la realidad. Miembros del Frente Hemisférico por la libertad expusieron frente a eurodiputados la realidad de la isla, ocultada por sus cómplices en las instituciones europeas, y así se pudo informar lo siguiente:
- Que, en materia de Derechos Humanos y libertades, la situación de los cubanos empeoró gravemente, mostrando como ejemplo la represión del movimiento del 11 de julio del 2021, con miles de presos por protestar, incluyendo cientos de mujeres y menores de edad.
- Que, en materia de relaciones internacionales, en el marco de la invasión rusa a Ucrania, Cuba es el principal aliado en el continente americano de Rusia, y que lo es publica y notoriamente.
- Que, respecto de los fondos que las democracias europeas proporcionaron al régimen comunista, no se hizo uso correcto de ellos, y no se había comprobado el destino de dichos fondos.
Posterior a estos encuentros, atentos a la situación en Cuba, el 29 de enero de 2024, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que exige la revisión del ADPC, y condena la detención y el encarcelamiento del periodista cubano Roberto Hernández y pide su liberación inmediata
Así pues, varios valientes eurodiputados llevaron el caso al pleno del Parlamento y exigieron una revisión del ADPC, que establece mecanismos de diálogo y cooperación, incluyendo visitas recíprocas, y a principios de 2024, se eligió democráticamente una delegación de europarlamentarios para ir a la isla y comprobar la aplicación del acuerdo, sobre todo en materia de libertades y derechos humanos.
Esta delegación se creó a partir de la invitación del régimen comunista, y, a pocos días de la fecha programada para la visita, el régimen cubano revocó la invitación y se les negó la entrada al país. Los funcionarios cubanos no proporcionaron una explicación clara para la revocación de la invitación, pero todo indica que temían que la visita de los eurodiputados pudiera dar visibilidad a la disidencia en la isla.
La respuesta del Parlamento Europeo no se hizo esperar y condenó enérgicamente la negativa de la dictadura cubana a permitir la visita de la delegación de eurodiputados, considerándola una violación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación. Como medida recíproca, el Parlamento Europeo decidió prohibir la entrada a funcionarios del régimen cubano.
Esta medida impide a los funcionarios del régimen isleño de ingresar a las instalaciones del parlamento europeo, para que no puedan encontrarse con los cómplices que ahí mantienen y se ampliaran dichas prohibiciones para cortar contactos oficiales con la dictadura y sus enviados.
La prohibición de entrada tiene como objetivo presionar al gobierno cubano para que respete los derechos humanos y las libertades fundamentales, y para que cumpla con sus compromisos en el marco del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, y como no ha sido el caso, se exige la derogación de dicho acuerdo.
La Unión Europea ha reiterado su compromiso de apoyar al pueblo cubano y de defender los derechos humanos en la isla, en un momento muy oportuno, donde la represión hacia los cubanos que piden libertad se ha incrementado, y los recursos que recibe el régimen son utilizados para adquirir material de represión para la policía.
Gracias a estas políticas claras, Suecia se ha sumado de manera clara a exigir el respeto a las libertades en Cuba, y ha exigido una revisión del acuerdo y de la diplomacia europea hacia Cuba, de igual manera en gobierno de Lituania, sabedor de los sufrimientos bajo el comunismo, se ha solidarizado con la causa de los demócratas cubanos y ha tenido una posición contundente.
La suma de naciones libres que se solidarizan con los cubanos, y condenan al régimen seguirá creciendo hasta cerrarles el financiamiento y el apoyo que requiere para mantenerse con vida la moribunda dictadura.
Este resultado es un gran triunfo para los luchadores por la democracia en las Américas, fue posible por la colaboración entre el exilio cubano, encabezado por la Asamblea de la Resistencia, el Frente Hemisférico por la Libertad, y valientes europarlamentarios que expusieron el caso y defendieron públicamente al pueblo cubano.
El régimen comunista quedó expuesto, y debe perder los fondos que nunca se le debieron proporcionar, ya que el grupo de democracias más importante del mundo no debe financiar a la dictadura más longeva y cruel de América, socia y cómplice de Rusia.
René Bolio Halloran
Presidente Comisión Justicia Cuba













