En la 28ª Conferencia de las Partes (COP28) sobre el Clima en Dubái, Brasil y Uruguay firmaron la «Declaración de Agricultura Sostenible» propuesta por el anfitrión, Emiratos Árabes Unidos, donde se reconocen los principios del libre comercio pero también el impacto que la agricultura tienen en el ambiente y el cambio climático. Pero Argentina y Paraguay no lo hicieron, según informa la agencia de noticias IPS.
Mercosur dividido en declaración sobre agricultura sostenible
Bajo el nombre de “Declaración sobre Agricultura Sostenible, sistemas alimentarios resilientes y acción climática”, el documento promovido por Emiratos Árabes Unidos busca un compromiso – no vinculante – para “orientar” políticas y apoyo público a la agricultura que promuevan una mejor producción al mismo tiempo de reducir las emisiones del sector, y el impacto en el agua y los ecosistemas.
El documento también recoge parte de las críticas del Mercosur al citar la necesidad de “reforzar reglas que no sean discriminatorias, sean inclusivas y transparentes” bajo la guía de la Organización Mundial de Comercio – un modo diplomático de ir contra la nueva ley anti deforestación y otras cláusulas ambientales impulsadas desde la Unión Europea.
Sin embargo, solo Brasil y Uruguay lo firmaron. No así Argentina ni Paraguay.
Este último vino a la COP28 con una posición plagada por el cabildeo del agronegocio que niega todo el impacto que produce en el país. Documentos internos demuestran cómo el sector borró de la posición oficial de Paraguay ante esta COP referencias al impacto de olas de calor y modificó el lenguaje para defender a la agricultura – contradiciendo los propios datos del país.
En medio de la incertidumbre argentina, el agro prevalece
La posición de la delegación de Argentina en la COP28 es endeble en términos políticos debido al inminente cambio de gobierno en medio de la cumbre, el 10 de diciembre. A esto se suma el negacionismo del nuevo presidente, Javier Milei, que abre incógnitas sobre el papel del país en los próximos años.












