Uruguay es un país con instituciones sólidas que presenta una economía golpeada por la pandemia de covid-19 que ya arrastraba dificultades preexistentes desde 2015, aseguró este miércoles en un informe preliminar el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Uruguay afrontó la pandemia con instituciones sólidas, pero con desequilibrios macroeconómicos preexistentes”, explica el organismo en la declaración final del personal técnico sobre la misión de consulta del Artículo IV a Uruguay referente a 2021.
El país se destaca en la región por el buen funcionamiento de su democracia, la calidad de sus instituciones y el alto grado de cohesión social, subraya.
Asimismo, sostiene que la solidez de su sector financiero, un holgado nivel de reservas internacionales y el grado de inversión de la deuda soberana “también son pilares claves de la estabilidad de la economía”.
No obstante, señala: “la economía venía estancada desde 2015 -tras el fin del auge de los precios de las materias primas- con inversión baja y un sector manufacturero debilitado, contribuyendo a una caída sostenida del empleo”.
La nueva administración de Luis Lacalle Pou, que asumió a principios de 2020 -semanas antes del comienzo de la pandemia-, lanzó un “ambicioso programa de reformas para energizar el crecimiento económico y fortalecer las finanzas públicas, a pesar de las circunstancias desfavorables”, según el informe.
En cuanto a la economía, sostiene que se contrajo marcadamente en 2020, “aunque menos que otros países de la región”.
Con la llegada de la pandemia de covid-19, y como en el resto del mundo, “la actividad económica sufrió una fuerte caída en el segundo trimestre de 2020 -producto de las medidas de distanciamiento social y el descenso repentino de la movilidad- para comenzar su recuperación en los trimestres posteriores y terminar el año con una contracción del producto de 5,9 por ciento”, precisa.
Los sectores de alto contacto resultaron los más afectados, explica, porque se vieron particularmente afectados por la fuerte caída de la demanda.
En tanto, la contracción del empleo y la actividad económica, así como el deterioro fiscal, “fueron menores a los observados en otros países de la región”.
POLÍTICA ECONOMICA EFECTIVA
Por otra parte, hace hincapié en la efectividad de la respuesta de política económica que “logró mitigar el impacto de la pandemia, balanceando prudentemente los objetivos de sostenibilidad fiscal”
La solidez de los sistemas de salud y protección social existentes, junto a los bajos niveles de pobreza, sostiene “limitaron la necesidad de recursos fiscales adicionales para afrontar la crisis sanitaria”.
El paquete fiscal de aproximadamente 2,7 por ciento del PIB para 2020-2021, en línea con el margen de maniobra fiscal, “prestó apoyo bien focalizado a las empresas, el empleo y a los más vulnerables”, explica el texto.
En cuanto a la recuperación económica dice que a principios del 2021 la misma fue desbalanceada, lo que refleja la tardía pero fuerte ola de covid-19.
Gracias al apoyo de las medidas de política, el incremento de la movilidad, y el aumento de la demanda externa y de los precios de exportación, “la actividad primaria y el sector de la construcción se recuperó con fuerza, alcanzado ya los niveles previos a la pandemia”, concluye.
Y sostiene que “tras el repunte registrado en 2020, se estima que alrededor del 50 por ciento de los empleos perdidos al inicio de la pandemia se han recuperado”.
Se espera que la actividad siga fortaleciéndose en lo que resta de 2021 y en 2022.
Debido al rápido avance de la campaña de vacunación -aproximadamente el 77 por ciento de la población está completamente vacunada- “la economía está reabriéndose y se aprecian señales de recuperación en los sectores más rezagados”.
El estudio proyecta un crecimiento económico de 3,4 por ciento en 2021 y 3,2 por ciento en 2022.
Se espera que la inflación cierre el 2021 en torno a 7,2 por ciento y que mantenga una trayectoria descendente, alcanzando 5,8 por ciento a finales de 2022.
En una declaración final se describen las conclusiones preliminares del personal técnico del FMI al término de una visita oficial o misión realizada en la mayoría de los casos a un país miembro.