Si a Lionel Messi le valió entrar solo 30 minutos en el partido de Argentina contra Panamá, convertir tres goles para ratificar que es el mejor jugador del mundo, en menos tiempo apenas finalizado el cotejo, demostró que es un grande como persona.
El joven David Cárdenas, saltó al campo de juego, evadió a la seguridad y se lanzó en búsqueda de cumplir su sueño, abrazar al ídolo. Pero los encargados de la custodia del evento, reaccionaron y lo redujeron tirándolo al suelo.
Messi y el Kun Agüero se percataron del incidente y le pidieron a los hombres de la seguridad que le permitieran levantarse y lo liberaran. Y allí se produjo el emocionante abrazo con el joven admirador.
Cárdenas, luego fue detenido y en la mañana del sábado, la policía lo dejó en libertad.
El joven escribió en Twitter “Los nietos de mis nietos me van a agradecer por esto” y luego explicó: “Es muy inusual para mi poder ver a Messi jugar en vivo y tan cerca como Chicago, fue la experiencia de mi vida y sabía que tenía que aprovecharla”, dijo Cardenas al diario de Iowa The Des Moines Register.
My grandchildren's grandchildren are going to thank me for this. pic.twitter.com/xb23BkJnW2
— David Cardenas (@DCR210) 11 de junio de 2016









