Macri interviene dos entes estatales en manos de kirchneristas que no acatan sus órdenes

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El ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad
El ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad
El ministro de Comunicaciones de Argentina, Oscar Aguad, anunció hoy la intervención a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), en manos del militante ultrakirchnerista radical, Martín Sabbatella, y a la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (AFTIC) porque “ambos organismos y sus autoridades no responden a la nueva estructura orgánica de la Ley de Ministerios”.
“Existe una rebeldía por parte de las autoridades de atenerse al nuevo regimen del Ministerio, que fija las políticas de comunicación del país”, explicó Aguad en una conferencia de prensa que ofreció en Casa de Gobierno.
El decreto tiene vigencia por 180 días y nombra como interventores a Mario Frigerio en la AFTIC y a Agustín Garzón en el AFSCA. Los decretos del presidente están amparados en la Constitución.
“Queremos aplicar la ley de manera objetiva, imparcial y que todos tengan los mismos derechos. Nosotros no pretendemos nombrar funcionarios que perduren en el tiempo”, señaló.
Dijo que Argentina “necesita modernizar la infraestructura tecnológica de comunicaciones y tratar de asimilarla simétricamente con los países de la región”.
“Vamos a hacia la convergencia tecnológica y de los controles, por lo cual seguiremos tomando medidas sobre la regulación y planificación estratégica del país para mejorarlos y que los usuarios puedan acceder a las redes en forma rápida, precisa y sin interferencias”, destacó Aguad.
“Hay que salir del atraso tecnológico porque las comunicaciones son clave para el desarrollo de la Nación”, agregó que por ahora no se tocará la cuestionada Ley de Medios.
Dirigente peronista ataca a Sabbatella
Por su parte el histórico dirigente peronista Julio Bárbaro, quien fuera interventor del COMFER, durante el gobierno de Néstor Kirchner, organismo que luego fue disuelto con la nueva ley de medios y reemplazado por la AFSCA, en el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, dijo que “Si el militante político es una persona amplia y respetuosa no hay problema, pero si es un fanático energúmeno que persigue enemigos como Sabbatella es un problema” y calificó a Sabbatella como parte de los “stalinistas que usaron los medios de comunicación del Estado para reírse de quienes tenemos historia militante”.